El poder de los Gramáticos Intransigentes o cómo en el futuro se volvió a la sociedad estamental[1]

 

Sebastián de Ara

 

 

La Revolución Lingüística se produjo hace algunos años, al final del período que tiempo después convinieron en llamar Antigüedad los miteros[2]. Éstos eran los nuevos profesionales encargados de imaginar nuevos mitos y leyendas, habían sustituido a los historiadores ya que la historia dejó de tenerse en cuenta, de enseñarse y por tanto de existir, se consideraba inútil.

Vista esa época con la mentalidad de la Revolución Industrial o Antigüedad (éste era el término que denominaba los años comprendidos entre la Revolución Industrial y la Revolución Lingüística), permite entender algo de lo que sucedió después.

Debe recordarse que a partir de la Revolución Lingüística y hasta el establecimiento del Estado Superior Único la época fue llamada Pretérito. La época actual, desde la que informo, comprendía desde el Estado Superior Único hasta que se asentó la Comunidad Edénica, recibió el nombre de Historia. La primera época considerada, de la que apenas quedaba un vago recuerdo transmitido difusamente, abarcaba desde el Neolítico hasta la Revolución Industrial, fue llamada Arcaísmo.

 

La Revolución Industrial no evolucionó hacia lo que muchos habían vaticinado años atrás, sus predicciones se basaban en el avance técnico, en lo que solía llamarse ciencia (el lenguaje siempre ha prestado interesantes servicios a los que desean controlar las sociedades).

Se pudo constatar que la clonación humana que se intentó fue un verdadero desastre, los seres clonados tuvieron que ser eliminados inmediatamente dado su inexplicable y con frecuencia monstruoso desarrollo físico y mental[3]. La inseminación artificial languideció.

Los avances médicos fueron escasos, no lograron eliminar enfermedades como el cáncer[4]. Tampoco se acabó de resolver el sida, aunque casi desapareció porque los enfermos de los países pobres fueron aislados y con ellos sus países enteros, hasta que murieron todos. Aparecieron nuevas enfermedades a algunas de las cuales, las más graves, nunca se les encontró curación. Los técnico-médicos nunca entendieron que los hombres deben ser considerados como tales en su totalidad y no como hacían debido a su estricta especialización, consideraban, por ejemplo, el corazón con sus especialistas técnico-médicos cardiólogos, el hígado con sus especialistas técnico-médicos hepáticos, etc. Como es comprensible no lograron descubrir la energía o el impulso que hace funcionar el corazón o que lo para, o las células, ni mucho menos el origen de esa energía. Manipularon la vida y esa fue la causa de algunas de las señaladas nuevas, raras y a veces monstruosas enfermedades, nunca pudieron producir, crear la vida en los términos que pretendían. Nunca la comprendieron.

No se fabricaron androides o replicantes a pesar de los grandes avances de la robótica y los intentos de la nueva biorrobótica. Las aproximaciones resultaron extraordinariamente caras y con tan escasos resultados que se abandonó el proyecto.

El espacio fue otro fracaso, se realizó un viaje tripulado a Marte, en el mismo murieron los 12 astronautas que viajaban, no se supo la razón, se creía que habían adquirido una enfermedad desconocida, tal vez debida a varios factores como errores de cálculo, desconocimiento de algunos componentes del espacio.

La ciencia avanzaba lentamente y no conseguía dar las respuestas que algunos esperaban y necesitaban.

La técnica en cambio tuvo un avance espectacular y fue un instrumento importante para contribuir a dominar y adormecer a la sociedad de los países ricos.

El problema principal, el del hombre y su vivir, no se resolvió colectivamente en todo ese tiempo.

El hombre del llamado Mundo Modélico, los países ricos, disponía de toda clase de bienes materiales y perdió la poca ilusión y la poca esperanza que le quedaban, para evitar problemas futuros derivados se impulsó el consumo de las drogas oficiales que adormecían la ansiedad y enajenaban la voluntad colectiva y los sentimientos.

La antigua injusticia del mundo, de la que todavía llegaban noticias difusas, se resolvió por medio del lenguaje, por ejemplo, se explicaron los beneficios de la llamada "división territorial especial del trabajo mundial", consecuentemente todo lo relacionado con la despiadada explotación, que mejoró, es decir, aumentó, era cuestión de hechos concretos procedentes de la naturaleza de las cosas, se hablaba de ocupaciones y funciones diversas en bien del comunitarismo mundial. Otra clase de injusticias no eran concebibles dada la moral impuesta.

Las ONG´s desaparecieron como tales y fueron absorbidas por el monopolio mundial llamado de Ajuste de Excedentes ya que la anticuada y arcaica caridad se había limitado a eliminar las cosas sobrantes de la gente y de los países del Mundo Modélico. El monopolio era lógico pues se estaba llegando a la culminación del capitalismo que se había empezado a denominar comunitarismo mundial pues era el origen de cuanto poseía la gente.

Los arúspices del final de la Revolución Industrial, sus predicciones recordaban más a las de los antiguos que examinaban las vísceras de los animales para emitir sus vaticinios, siempre olvidaban que las sociedades están constituidas por gente y es ella quien les da forma de acuerdo con su estar en la sociedad, con su situación, incluso con sus ilusiones y esperanzas cuando las tienen.

 

Fue característico del final de la Revolución Industrial, del final de la época denominada Antigüedad, adjetivarla de científica, de racional, de sociedad de la información, etc. eso iba dando a la gente una vaga esperanza en algo que no se sabía muy bien qué era, lo que a su vez daba apoyo espiritual para funcionar según lo establecido desde hacía mucho tiempo, que no era sino el autointerés racional y lógico acompañado por la desactivación mental e intelectual que fácilmente se impuso gracias a los grandes medios técnicos y el correspondiente monopolio. El resultado fue conseguir una sociedad sumamente dócil y debilitada en su voluntad.

Una de las consecuencias de todo lo dicho fue la autorrepresión afectiva real e inconsciente sin traumas aparentes pero de profundo calado, esto último no se sabía. A esto ayudaban las drogas específicas para esta función acompañadas de un medio adicional importante: la imposición y luego la necesidad vital durante todas las horas del día de la imagen y del sonido ya en forma de música o de seudomúsica ya en forma de constante palabrería insustancial en apariencia pero con reiteración de mensajes específicos. La imagen y el sonido estaban presentes en la vida de la gente en todos los lugares tanto públicos como privados durante todas las horas y minutos del día.

La imagen se impuso en todos los lugares, en las calles, en las zonas peatonales, en los centros comerciales, de recreo y ocio, en las playas, en los lugares de descanso,... había numerosas y grandísimas pantallas y espacios que mostraban imágenes  y holografías de un realismo perfecto, con una definición de la imagen y del sonido jamás alcanzados hasta entonces; estaban presentes la imagen y el sonido continuamente, de día y de noche, siempre.

No se concebía otro modo de vida, debían contrarrestarse la pasividad y atonía que se habían adueñado de la sociedad de la abundancia fácil con la realidad del espectáculo total y permanente de manera que esa pasividad vivía lo contrario por medio del espectáculo engañoso y formaba parte del mismo.

Todo esto exacerbó el individualismo y el aislamiento de la gente. Las sociedades ultramodernas, de abundancia fácil de bienes siempre novedosos, eran también de la carencia de fe en algo salvo en la técnica y en la abundancia, la hicieron fácilmente moldeable.

Otra consecuencia importante de esa forma de vivir fue el temor, penetró en la gente, en lo que quedaba de conciencia, era un temor profundo e inconfesado por miedo  al inducido pensar y sentir mayoritario. El miedo empezó siendo difuso. La debilidad mental creada contribuía a su presencia inevitable, así es que se acabó concretando en temor a los distintos.

Este miedo a los distintos despertó una serie de instintos retrógrados que acabaron alumbrando una nueva sociedad al final de una época, alcanzó a gran parte de los países más avanzados, los del Mundo Modélico. Las nuevas sociedades se convirtieron en microsociedades que inicialmente se llamaron estados, con el fin de controlar el temor. Fueron el antecedente del Estado Superior Único llamado por muchos Estado Superior o Estado.

El temor a los distintos que podían hacer peligrar los privilegios fue el origen último de la aparición de los microestados, de microsociedades que acabaron organizándose de una manera que recordaba a las antiguas sociedades estamentales del Arcaísmo, no conocidas por la gente dada la eliminación de la historia y la importante función encomendada a los miteros.

Los miteros iban actualizando monumentos antiguos, algunos hechos antiguos, anécdotas, costumbres y usos antiguos y los adaptaban a las necesidades del momento. Todo eso constituía la cultura que se necesitaba y que se daba a la gente junto con el desarrollo de habilidades técnicas.

Uno de los principales instrumentos que encontró la sociedad par no temer a los distintos y protegerse organizando una sociedad estamental mucho más invulnerable fue el idioma.

Debe señalarse que gradualmente se fue sustituyendo el nombre de sociedad por el de comunidad, término más restrictivo en cuanto a los integrantes de la misma y que carecía de las posibles connotaciones del antiguo término. Tuvo importancia ese cambio de nombre y la idea asociada al mismo para el posterior desarrollo que culminó con el establecimiento del Estado Superior Único cuyo establecimiento dio lugar al inicio de la etapa o época conocida como Historia, culminó con la Comunidad Edénica, nombre procedente de la idea mítica del Paraíso, procedente del Arcaísmo, mantenida como alcanzable por la comunidad.

 

Hacía algún tiempo que quienes fueron haciéndose con el poder en las diferentes zonas o regiones, las posteriores micronaciones, recuperaron e impusieron en ellas las lenguas antiguas que seguían hablando una parte, pequeña, de quienes habían nacido allí y también, en otros casos, las lenguas desaparecidas que muy antiguamente se habían hablado, aunque dado su abandono y la poca cantidad de hablantes, tenían una capacidad de expresar las cosas, el mundo, bastante limitada, pues el mundo había seguido avanzando y las lenguas no. A partir de ese momento los gramáticos empezaron a adquirir cada vez mayor importancia.

A los naturales de la región les supuso un factor diferenciador, no con los distintos sino frente a los distintos y por ello ventajas frente y contra los que no eran de la micronación, los distintos o los que pudiesen llegar de otros lugares, distintos también. Como podrá entenderse un poco más adelante los extraordinarios avances técnicos contribuyeron decisivamente a establecer y consolidar la nueva situación.

En los primeros momentos los más fanáticos, con sus políticos al frente, empezaron a llamar a sus regiones cosas como naciones, estados, patrias, etc. que recuperaban ideas y conceptos que durante muy poco tiempo, en la época Antigua, algunos creyeron superadas, en realidad tenían reminiscencias del Arcaísmo[5].

Al vincular la lengua a la región , a lo que ellos jactanciosamente llamaban nación, se otorgaron una serie de derechos, inicialmente no escritos, establecidos inmediatamente en los usos y comportamiento de la gente y adicionalmente provocando una serie de diferencias que proporcionaban privilegios.

No se explica ahora, pero puede suponerse que los miteros también tuvieron un trabajo especial en inventar mitos, leyendas, usos, etc. nacionales.

Lo primero que marcó diferencias fue el apellido, de manera que el correspondiente a la región, nación , y la nueva lengua, que era vieja y con escasa evolución, se consideraba de primera categoría, de primera clase y dentro de ella se establecieron privilegios a favor de los adheridos incondicionalmente. Más tarde se añadieron ciertos matices raciales que fue necesario buscar y, como no se encontraron, inventar con cuidado y esfuerzo. Más tarde se acabó legislando la exclusividad del idioma recuperado y reinventado por limitado que fuese.

Impuesto el idioma en todos los ámbitos de la comunidad, antes sociedad, las ventajas, según la clase a la que se perteneciese, se hicieron evidentes. La preeminencia la tenían los nacidos en la región, nación para ellos, cuyos apellidos correspondían al idioma, también fueron considerándose importantes los matices raciales a medida que se inventaban, añadían ventajas a sus poseedores. En un segundo escalón figuraban quienes, teniendo apellidos distintos a los de la región, llevaban viviendo en ella desde hacía cuatro generaciones como mínimo y se habían identificado plenamente y sin reservas con la nueva nación. En tercer lugar estaban los recién llegados de cualquier otro lugar, los que llevaban menos de cuatro generaciones, siempre que se esforzaran en demostrar sin asomo de duda su interés por hablar el idioma y se identificaran plenamente con la nación. Por último, en la consideración más baja, se encontraban todos los demás, salvo los elementos anticomunitarios que eran apartados hasta su reeducación o su expulsión o su eliminación según casos.

Los estamentos que se establecieron según lo explicado hacían imposible el paso a un estamento superior, pero no al revés.

 Una consecuencia de la nueva y deseada situación fue la modificación, ellos decían perfeccionamiento, de la antigua y atrasada democracia. Su perfección de logró al establecer que únicamente tenían capacidad para tomar decisiones los del primer estamento, se decía que los de estamentos inferiores podrían pervertir la pureza de la lengua y de la pretendida raza, por lo que no podían tampoco contraer matrimonios con los de clases inferiores; los de los estamentos inferiores sí se podían mezclar pero no lo hacían pues temían perder privilegios. Los ritos del antiguo matrimonio se conservaron, era importante para mantener el estado de las cosas.

Tenían derecho a elegir gobernantes los del primer estamento de forma directa y, como puede suponerse, sólo tenían derecho a ser gobernantes los del primer estamento, eran una especie de nobleza, su fundamento estaba en el origen familiar y en el poder económico.

Los del segundo estamento podían elegir a sus representantes en un número muy reducido a pesar de ser la mayoría de la población, que debían ser del primer estamento, para elegir gobernantes, los representantes elegidos no tenían un mandato especial de sus electores. Para tener una idea, suponían un 5% de los que elegían gobernantes en representación de entre el 50 % y el 60% de toda la población.

Los del tercer estamento podían elegir a los presidentes de su bloque de viviendas, debían pertenecer estos presidentes al segundo estamento y actuaban por delegación del primer estamento.

Los del cuarto estamento carecían de derechos políticos.

 

Se idearon formas de control sobre la población con el fin de resolver posibles problemas, especialmente los de desviaciones lingüísticas.

Los microestados tenían una población reducida y bastantes medios técnicos, tanto para el entretenimiento como para el control, pagados por medio de impuestos más elevados cuanto más bajo era el estamento.

Las formas de control, con medios técnicos muy avanzados procedentes de lo que luego sería el Estado Superior Único, en parte se centraban en el control directo de la población. Se legisló que a partir de los 4 años se incorporase al cuerpo de los niños, por medio de una sencilla operación, un minúsculo dispositivo, que debía quedar para toda la vida, que almacenaba y transmitía la información sobre su desenvolvimiento a un centro de control dotado de potentísimos medios informáticos, esto permitía el conocimiento, en tiempo real, de las actividades de los individuos de la comunidad, de manera que si se producía alguna desviación sobre lo correcto el centro de control recibía una señal e inmediatamente el individuo era evaluado por educadores dirigidos por un gramático que velaba por el uso correcto del idioma y por la adecuada utilización de las palabras, de manera especial de aquellas cuyo significado iba cambiando. También se valoraban otros aspectos de las conductas, pero como el principal elemento de coacción, dirigismo y visión del mundo se reflejaba en el lenguaje, los gramáticos eran idóneos para dirigir esas evaluaciones. Se trataba asimismo de impedir el contagio anticomunitario, por lo que esos individuos eran apartados temporalmente, mientras duraba su reeducación, si no se lograba su apartamiento era definitivo.

El resto de la administración comunitaria correspondía a los dos primeros estamentos pero las jefaturas sólo se otorgaban al primero.

 

La importancia de los microestados o micronaciones desde la perspectiva global era grande pues los monopolios, radicados en el núcleo del Estado Superior Único, tenían comunidades, hoy diríamos mercados, cautivas tanto en el consumo como en la producción dependiente de los monopolios, tanto más cautivas cuanto más era su veleidad ligüístico-nacional que las aislaba e incomunicaba del resto.

La política acabó careciendo de sentido y el gobierno pasó a un Gramático Intransigente, procedente siempre del estamento superior.

El aislamiento de las comunidades, de los microestados de otros microestados, no se manifestaba como un problema, los adelantos en los medios de información, difusión, imagen y sonido, permitían soñar a la gente que podía conocer todo el mundo, el gran realismo era suficiente para sus necesidades que, recordemos, estaban mediatizadas por la enajenación de los sentimientos y de la voluntad.

El mundo no avanzado, el que estaba fuera del Mundo Modélico, tenía difícil infiltrarse, tan sólo se seleccionaba a quienes, deseando entrar en ese mundo, eran necesarios para mantener el nivel al que creían tener derecho los del Mundo Modélico.

Si alguien de fuera quería entrar sin ser seleccionado, un satélite de rayos de sonido inaudible, situado , igual que el de control pero a más altura, que giraba alrededor de su eje por encima del centro del microestado, lanzaba sus rayos a quienes no tenían incorporado dispositivo alguno de información y control y los dejaba sordos, con lo que si por fin entraban no podían ni hablar ni oír.

Los microestados no conocían varias cosas que debían suceder y otras que estaban sucediendo ya como prestar un dócil servicio al Estado Superior Único donde globalmente estaba culminando el capitalismo, llamado comunitarismo mundial, como se ha dicho antes, al llegar al pleno y aceptado monopolio mundial, esto hacía que los microestados no tuviesen ningún peso político en el mundo, era como si no existiesen a estos efectos.

No sabían tampoco que, en su estupidez, volvían a un pasado desconocido para ellos, pero en su caso con bienestar material colectivo, esta vez gobernados desde el primer estamento en casi nada y por un Gramático Intransigente.

Tampoco sabían que la desactivación mental e intelectual junto con la autorrepresión afectiva real extendidas a toda la comunidad eran un poderoso explosivo que, a partir de un límite, podía hacer saltar a toda la sociedad por los aires y romper todo lo construido con una violencia extrema tan pronto se dieran, como así sucedió, una serie de circunstancias.

No sabían que se iba a producir la Gran Invasión a pesar de los medios defensivos que se creían invulnerables, aunque pudo producirse antes y entonces la Revolución lingüística no culminó.

Tampoco sabían que se iban a producir las Guerras de la Razón Recta, que si fueron anteriores, esos estados no llegaron a nacer, pero si fueron posteriores y acabaron asentando el Estado Superior Único, fueron desmantelados.

Hubo otros sucesos antes y después que supusieron que esos estados se desarrollaron de otra forma o también se consolidaron por un tiempo, depende de cuándo se sitúen los hechos.

De estas y de otras cosas informaré más adelante.

 

 

 

 

 



[1]Lo que explico con cierto aire de informe resume, en lo tocante a ciertos aspectos, cosas que sucedieron dentro de unos años y cómo se organizaron algunas sociedades en lo que hoy son regiones de numerosos países del entonces llamado Mundo Modélico que pasó por una serie de etapas correspondientes al desarrollo de lo que en aquel tiempo se conocía como sistema capitalista.

[2] Aunque hoy no figura en el diccionario esta palabra, en el futuro próximo adquirió importancia la profesión a la que denomina que sustituyó a los antiguos historiadores. No era tarea fácil idear e imaginar mitos duraderos o recuperar ciertos monumentos o usos antiguos, pues quienes los construyeron o los establecieron lo hicieron con el espíritu y mentalidad de su época y a los de la actual, la del futuro, incluso la de hoy, les era imposible comprenderlos. Eran útiles para que la gente creyese haber tenido un pasado común, el que fuese, unas raíces. Todavía no se había logrado por completo que la comunidad viviese únicamente en el presente, quedaban unos pocos individuos que seguían teniendo la funesta manía de pensar y hasta de intentar recordar.

[3] La lógica de la física, de la naturaleza, de la metafísica y de la ontología decían que era imposible, la soberbia (que basaban en la pretendida ciencia) de los hombres las ignoró.

[4] Un hecho anecdótico pero revelador acerca de esto fue el de los antiguos fumadores, tras las cruzadas antitabaco, los fumadores potenciales desarrollaron otra clase de cáncer más complejo, tal vez porque la represión dura al ser un grave delito fumar originó algo que provocaba la nueva enfermedad, los que transgredían la dura ley vivían como antes.

[5] No sabían que lo que estaban haciendo era una estupidez, sobre todo si hubiesen conocido cómo iba a evolucionar su anhelo fanático y como tal irracional y cómo iba a evolucionar el mundo. Tampoco quisieron ver en su ceguera que los voluntarismos fanáticos de esta índole siempre acaban en tragedias masivas.