CONSIDERACIONES SOBRE LA EMPRESA

                           Santiago Ubieto

 

El fin de éste trabajo es ver cómo funcionan las empresas como agentes económicos fundamentales que son y ver también algunas de las consecuencias económicas derivadas de su funcionamiento.

Para intentar entender todo esto, se hace una revisión a los conceptos básicos e ideas sobre la empresa, incluyendo aspectos de la organización y también el marco institucional.

Las ideas y teorías de la empresa encontradas, en general son explicaciones parciales de aspectos concretos de la empresa en los que aparecen matices y puntos no demasiado claros en ocasiones o que el mundo real parece que funcione de otra forma. La revisión por lo tanto está hecha con cierto sentido crítico.

El otro tema que surge como consecuencia lógica es el del mercado, mejor debería decirse de los mercados, como escenario en el que actúan las empresas.

Explicar algo del marco institucional tiene como fin situar a las empresas en el marco en que actúan con el fin de entenderlas un poco mejor.

Hacer una revisión a aspectos y principios de la organización de las empresas, permite una mejor aproximación a la realidad, objetivos y otros aspectos de las empresas.

Quedará pendiente una mayor profundización en los temas que se vean y una contrastación con el mundo real, para lo que podrían analizarse algunos sectores o industrias, su evolución, la tendencia a la concentración industrial que parece apreciarse, el origen de los recursos necesarios para su expansión y la del propio mercado, algo acerca del gobierno de las empresas y algún otro punto que pueda aparecer y que revista interés.

Una parte importante de los trabajos vistos sobre las empresas intentan ser generalizadores, suelen referirse sobre todo a empresas grandes y suelen centrarse en aspectos concretos de las empresas buscando diferentes explicaciones a partir de enfoques diversos y que en conjunto seguramente contribuyen a explicar la totalidad o la casi totalidad de la empresa.

 

 

 

 

 

LA EMPRESA Y LOS MERCADOS

 

La empresa

"En el principio había mercados"[1], no había empresas, sí que había transacciones. Las empresas aparecieron más tarde.

Para el propósito de éste trabajo es interesante aclarar qué son las empresas y cómo funcionan; la base de ésa aclaración está en una revisión de parte de la literatura sobre el tema y también en el conocimiento directo de las empresas en diferentes sectores e industrias y de diferentes tamaños.

La evolución de las empresas ha sido constante, acelerándose con el capitalismo industrial. Los intentos de explicación también han sido numerosos.

Aquí, se trata de ver algunas de las consecuencias económicas derivadas del modo de operar las empresas en la actualidad.

 

Según el diccionario de la RAE, empresa es: "acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza" y en la acepción que aquí concierne: "entidad integrada por el capital y el trabajo, como factores de la producción, y dedicada a actividades industriales, mercantiles o de prestación de servicios generalmente con fines lucrativos y con la consiguiente responsabilidad". Es una definición muy ajustada a lo que inicialmente se observa de las empresas.

En los manuales básicos aparecen definiciones parecidas, así: "la unidad de producción básica. Contrata trabajo y compra otros factores con el fin de hacer y vender bienes y servicios"[2], otra definición: "las empresas son instituciones sociales que desempeñan su actividad inmersas en la sociedad a la que pertenecen, y que funcionan sometidas a las normas que regulan la propia sociedad.

Por lo tanto, es la propia sociedad la que se organiza de modo que quepan en su seno un conjunto de instituciones a las que se les otorga el logro de una finalidad concreta: la producción de bienes y servicios; ésas instituciones reciben el nombre de empresas o agentes económicos de producción"[3]

Son definiciones habituales de la empresa. Sin embargo, para averiguar cómo funcionan y por qué razón, será interesante profundizar algo más.

Como ideas previas, pasando por alto algunas consideraciones de la empresa anterior al capitalismo industrial, como podría ser la empresa agrícola o la relacionada con el comercio o incluso el funcionamiento de la industria antes de las fábricas[4], pueden tomarse las expresadas por A. Smith al explicar las ventajas de la división del trabajo[5] y del funcionamiento de una industria, empresa manufacturera, con una observación importante y es que la división del trabajo aparece limitada por la "extensión del mercado público"[6]que ya avanza algunas de las explicaciones al actual crecimiento y constante expansión de las empresas, sobre todo de las que se han convertido en hegemónicas.

Los diversos aspectos de la empresa fueron relativamente poco considerados durante un tiempo en los trabajos de muchos economistas tal como recuerda Coase[7]y aunque en ocasiones se hayan pasado por alto, no se han ignorado y también recuerda que "Marshall introduce a la organización como un cuarto factor de la producción"[8].

La explicación de la empresa, o una teoría de la empresa, no aparece en la teoría neoclásica, pero no parece que sea ése su propósito, explica otras cosas, en éste sentido de la empresa lo que explica es el sistema de precios a partir de un modelo ideal, el de competencia perfecta, y recuerda también el objetivo, con frecuencia discutido, de la empresa como maximizadora del beneficio, que seguramente está en su verdadera naturaleza.

 

Las teorías de la empresa intentan explicar a la empresa en sí misma.

Las explicaciones acerca de la empresa han sido numerosas a lo largo del tiempo. Una de las más citadas es la de Knight[9]quien considera que el empresario se caracteriza por asumir los riesgos de la variación de riqueza. El riesgo de la empresa, no asegurable, está relacionado con la valoración que el empresario realiza de las circunstancias en los procesos de toma de decisiones. También señala que tiene importancia quién toma las decisiones y que las circunstancias no son reducibles a una descripción objetiva, ni susceptibles de control externo, y que la incertidumbre influye en seleccionar y en especializar funciones[10].

A éste respecto Hayek[11]en Información y sociedad mercantil ya señala que el problema económico de la sociedad es sobre todo de utilización de una información que nadie conoce en su totalidad.

Otra de las explicaciones más citada es la dada por Coase en su conocido artículo "La naturaleza de la empresa". Como explicación central viene a decir que la empresa lo que hace es sustituir al mercado pues recurre a él cuando los costes de producir fuera de la empresa son más bajos que los que existen dentro de la misma. Además aparece lo que más adelante se ha ido desarrollando, que son los llamados costes de transacción, concepto que en ocasiones aparece un poco difuso. Se entiende que son los costes de información (identificar y poner en contacto a las partes que intervienen en la transacción), de negociación (negociar y redactar los contratos) y de garantías (vigilar su cumplimiento)[12]y que explican en parte por qué se produce la integración vertical de las empresas y también lo contrario, y que llevado al extremo supondría o bien la desaparición de las empresas en su concepción tradicional, o bien la existencia de una sola empresa. (Sobre esto se volverá más adelante).

Existen además diversos planteamientos que complementan en diferentes aspectos a los básicos ya señalados y que son una profundización en ésos diferentes aspectos para intentar comprender mejor el funcionamiento de la empresa. Algunos de éstos enfoques se indican a continuación.

La consideración de que "la transacción es la unidad última del análisis económico"[13], que para los institucionalistas (siguiendo la tradición de Commons) es fundamental el análisis de las transacciones para el estudio de la economía, son las consideraciones transaccionales y no las tecnológicas las que determinan el modelo de organización a adoptar y proponen atender a los atributos humanos fundamentalmente para entender mejor los problemas de mercados y jerarquías. Esto está relacionado con algo que Hayek plantea[14]acerca de la racionalidad limitada del individuo, al señalar que en relación a la organización, los límites deben abordarse en términos operacionales. Parte

del conocimiento para tomar decisiones económicas eficientes no puede expresarse en términos de agregados estadísticos, sino que en gran medida es de naturaleza idiosincrásica (conocimiento de la gente, de las circunstancias locales y circunstancias especiales).

El problema económico (siguen las ideas de Hayek) tan sólo tiene interés ante las variaciones de los acontecimientos y las cambiantes condiciones del mercado. Los precios, entonces, sirven como estadísticas suficientes y eso economiza en condiciones de racionalidad limitada.

Algunas de las explicaciones de Williamson proceden de los conceptos institucionales (más adelante se volverá sobre éste tema) para lo que recurre a las ideas de Commons, se refiere a la explicación e importancia de la acción colectiva. La cooperación surge no de la armonía de intereses sino de la invención de instituciones que persiguen orden en el conflicto (son normas funcionales de acción colectiva). Los acontecimientos esperados, "lo venidero" sobre el presente cambiante se aplica a la contratación recurrente en condiciones de incertidumbre, para lo que se requieren adaptaciones sucesivas, es importante en las transacciones.

Para Coase, la empresa economiza costes de transacción por la confiabilidad, las ofertas-precios se conocen y se da una situación de un contrato incompleto (de empleo) que disminuye el coste de negociar por uno completo y permiten la adaptación ante servicios cambiantes, al ser los contratos algo generales.

 

Aperecen diferentes explicaciones y puntualizaciones sobre puntos concretos que permiten centrar y comprender aspectos de la empresa, aunque en general no se encuentran explicaciones completas de la empresa, se dan por sobreentendidas, ésas diversas explicaciones hacen énfasis en aspectos muy concretos.

En general se concibe a la empresa como una organización de producción más eficiente de lo que las partes que la constituyen producirían por separado[15]. También se entiende a la empresa como resultado de sinergias en un momento dado, lo que permite explicar las economías de escala, y esto tiene que ver con los planteamientos tecnológicos.

Hay asimismo referencias a los aspectos contractuales a largo plazo, con problemas de oportunismo que aparecen, o el punto de vista de contratación incompleta, que surge ante contingencias.

Se destacan las tendencias de la empresa hacia el monopolio por medio de la integración, hecho ya observado por A. Smith[16].

Hay diversos estudios sobre el tamaño de la empresa que surgen de los planteamientos tecnológicos, al analizar las economías de escala a que pueden conducir.

Al analizar la hipótesis de la maximización de beneficios, surgen dudas derivadas de las formas de propiedad de las empresas, de las formas de gestión[17]y aparecen también las teorías de agencia, sobre actuaciones gerenciales, etc., con resultados diversos.

Para otros autores el conocimiento reside en la memoria de la organización y ésta reside en la rutina de la actividad. La organización recuerda "haciendo"[18].

Otros autores consideran a la empresa como una relación contractual, a partir de esto se definen sus diversos aspectos, al entender que los agentes actúan en un marco empresarial, llevados por su propio interés, éste marco es la empresa, que es concebida como un conjunto de contratos de factores de producción. Al darse además la separación entre propiedad y gestión, el control se explica por la teoría del "conjunto de contratos" en cuyo seno se da una organización económica eficiente[19].

Otra forma de ver a la empresa es suponer que en su comportamiento, en su forma de actuar, lo hace como un mercado, resultado a su vez de un equilibrio complejo[20].

No obstante se puede apreciar que no aparecen, en general, definiciones muy precisas de empresa, quizá sea básica la que la considera como una "coordinación gestionada"[21]. Un punto de partida puede ser el de Demsetz que considera a la empresa como una unidad de producción especializada, con un elemento identificador, que es la coordinación gestionada. Aparte está la influyente visión de Coase, ya señalada antes.

De la teoría de la especialización se deduce que "las empresas existen porque producir para otros, en comparación con la autosuficiencia, es eficiente; ésta eficiencia se debe a las economías de escala, a la actividad especializada y al predominio de costes de transacción bajos, que no elevados"[22].

Alchian y Demsetz[23]sostienen que la empresa capitalista clásica se establece al asignar la tarea de supervisar a un especialista, cuyo incentivo para supervisar es su derecho a la renta "residual" y los incentivos para trabajar dependen de la correspondencia entre esfuerzo y recompensa, aunque Stiglitz matiza que los derechos al beneficio suponen que deben cumplir funciones de incentivos y de distribución del riesgo.

La organización económica en la que los propietarios de los recursos cooperan entre sí, utiliza de forma más que eficiente sus ventajas comparativas en la medida en que facilite el pago de remuneraciones en relación a la productividad. La especialización productiva exige que las variaciones en la remuneración de mercado recaigan en los responsables de los cambios de producción[24].

Hay dos condiciones necesarias para que surja la empresa (la base está en que la función de utilidad se compone de algo más que riqueza monetaria) y son que puede incrementarse la productividad por medio de la producción en equipo y que resulta rentable estimar la productividad marginal observando o especificando la conducta de los factores.

Todo esto lleva a la organización contractual, a la empresa capitalista que tiene como razones: la producción conjunta de factores, varios propietarios de los factores, una parte común a todos los contratos de los factores que entran, derecho a renegociar el contrato de cualquier factor de forma independiente, derecho sobre el producto residual, derecho a vender su posición central-contractual-residual.

Piensan también éstos autores que en la empresa compiten factores, que la empresa puede contemplarse como un mercado de propiedad privada, con lo que compiten dos clases de mercados, el ordinario y la empresa.

Hay otros enfoques en los que se piensa que el management sustituye al mercado, sobre todo para coordinar flujos de productos a través de los procesos de producción y distribución[25]. La empresa actual tiene como característica específica tener muchas unidades operativas y estar dirigida por una jerarquía de ejecutivos asalariados (se dan intercambios internos) y aparece cuando los resultados (productividad, costes,...) superan a los del mercado. Las ventajas de éste proceso de internalizar aparecen con la jerarquía managerial. Cuando la eficiencia de la coordinación administrativa es superior a la del mercado, aparece éste sistema.

La propia jerarquía establecida es fuente de poder y permanencia; la empresa moderna adquiere vida propia. Los gerentes asalariados se profesionalizan y especializan. El crecimiento y la profesionalización gerencial independizan la propiedad de la dirección.

Al buscar el manager su estabilidad y permanencia a largo plazo, las políticas se adoptan en ésa dirección y no en la maximización de beneficios.

Al seguir creciendo y dominar sectores estratégicos de la economía, la empresa acaba modificando las estructuras de ésos sectores.

 

Como es natural, también aparecen ataques a los planteamientos de la empresa convencional[26]. Por una parte los llamados radicales sostienen que la estructura habitual de las empresas está dictada por consideraciones de poder más que de eficiencia y por otra los llamados neoclásicos de la autogestión defienden la eficiencia de las empresas gestionadas por sus trabajadores sobre la base de una teoría microeconómica relativamente ortodoxa.

En la economía neoclásica domina la estructura convencional de acuerdo con la cual , el capital contrata trabajo.

La teoría económica ortodoxa no explica la estructura de las empresas..

El esfuerzo ( del trabajador) con resultados propios  para sí o no, estimula o desincentiva.

 

Como puede apreciarse hay diferentes formas de entender la empresa, haciendo énfasis en muy diversos aspectos, de manera que entre todos dan una idea más completa, aunque también ésas ideas son válidas para diferentes clases de empresa en diferentes medidas. Aparece la justificación de la empresa por el riesgo, la idea de que sustituye al mercado, apareciendo los costes de transacción, los aspectos contractuales, la coordinación de factores productivos, los aspectos manageriales, la teoría de la agencia, la teoría de los contratos,...

Son explicaciones de la empresa, intentos, en cierta forma, de una teoría de la empresa.

El asunto no es fácil dada la enorme importancia de la empresa como uno de los actores económicos fundamentales, dada su gran diversidad en sectores, tamaños, tecnología, organización, etc., lo que hace difícil conseguir una generalización de las diferentes características de las empresas.

Hay algunos enfoques que pueden verse un poco críticamente de manera que permitan comprender un poco mejor lo que es la empresa, sobre todo en algún aspecto, de acuerdo con el propósito de éste trabajo.

 

Algunas preguntas que surgen de inmediato son entonces: ¿qué es la empresa realmente?, ¿cómo funciona?, ¿qué es el mercado?, y quizá algunas otras que puedan surgir. Las respuestas deben permitir alcanzar algún resultado.

Habrá que averiguar qué es común a las empresas, a qué clase de las mismas, qué consecuencias económicas tiene la manera de funcionar las empresas.

 

Los mercados

Puesto que las empresas actúan en el mercado, será conveniente revisar qué es el mercado y cómo es el mercado en el que actúan las empresas.

El mercado es la institución (las instituciones son otro punto a considerar más adelante), es el lugar en que se realizan parte de las actuaciones de los compradores y vendedores de bienes y servicios, es un "acuerdo conceptualizado para casar ofertas y peticiones, para intercambiar derechos y para la revelación de los precios que hacen posibles éstos intercambios, pero las actividades que logran ésas cosas se encuentran dentro de las empresas"[27]. Es el lugar en que efectúan las transacciones los compradores y vendedores tanto de bienes y servicios como de factores productivos. El sistema de precios, en principio, se encarga de ajustar ésas transacciones, ésos intercambios. Las transacciones son de muchas clases, de bienes y servicios para el consumo directo y también para el uso intermedio (como los factores productivos) por lo que no son mercados intercambiables, no son homogéneos, será necesario diferenciar ésos mercados. Como los bienes y servicios hasta llegar a ser tales necesitan con frecuencia un proceso de transformación de bienes intermedios, el mercado de ésta clase de bienes, de consumo no último, en alguna medida será dependiente del mercado de la primera clase de bienes y no está claro que sea únicamente el sistema de precios el que ponga de acuerdo a compradores y vendedores de bienes y servicios en éste segundo mercado.

Un ejemplo del mundo real quizá permita explicarlo mejor. Consideremos un bien cualquiera, ropa confeccionada, pantalones o camisas. El proceso de producción hasta que llega al consumidor último es largo, desde el algodón, pasando por la hilatura, fibras artificiales, si también están en la composición del tejido, tejeduría, estampado, acabado,... confección y por último la distribución al consumidor final. Supongamos además que el proceso de producción no está integrado verticalmente y que cada fase del proceso de producción la efectúan diferentes empresas. Detengámonos en la última fase de la producción, en la confección. En ésta fase el proceso funciona de la siguiente manera: el distribuidor último, que con antelación suficiente ha calculado sus necesidades de producto (cantidades y fechas), busca la coordinación de los factores productivos, en ésta fase del proceso, en el mercado (esto recuerda las ideas de Coase) de talleres de confección (coordina factores productivos sin estar integrados en la estructura tradicional de la empresa). Hay que aclarar que éstos activos de los talleres de confección no tienen excesiva especificidad[28], esto se ve con claridad al observar éste mercado, que no es necesario detallar en éste momento.

Si el distribuidor de ropa, de pantalones, es hegemónico en su mercado (como así sucede en gran parte de los sectores en éste momento), ofrece al confeccionista garantía de trabajo, eso es al menos lo que cree el confeccionista. Siendo así las cosas, se observan algunas peculiaridades, el distribuidor es hegemónico en el mercado del producto de consumo último y también en el mercado de demanda del factor productivo, ya que es un factor poco específico, en consecuencia fácilmente sustituible y además es un mercado totalmente subordinado al del producto. El confeccionista tan sólo tiene un mercado posible, que es intermedio y depende y es dominado por el distribuidor, y además sabe que tiene competencia en precios y en condiciones.

Por lo general ofrece menor riesgo en cuanto a pago, lo que le permite imponer los precios y las condiciones. El confeccionista prefiere la garantía de cobro aun a costa de un precio inferior y peores condiciones, que no vender lo mismo a un distribuidor no hegemónico que no le ofrece ésas garantías, salvo en el caso de un contrato perfectamente completo en todos los órdenes, y aun así corre el riesgo de perder definitivamente al distribuidor importante pues sabe que con facilidad encontrará sustitutos en el mercado de factores, incluso en condiciones más ventajosas en cuanto a costes y beneficios derivados de ésta parte del proceso, ya que ésa oferta de factor productivo es de escasa especificidad.

En éste caso no ha sido el sistema de precios quien ha regulado las transacciones, sino otros factores tales como la hegemonía ejercida en el mercado, los precios han podido influir pero en menor medida dado quién tiene el poder en el mercado.

No existe en éste caso una coordinación o un acuerdo por medio del sistema de precios aunque sean tenidos en cuenta por parte del comprador de factores productivos pues puede imponer los precios al ser el de factores un mercado "cautivo". Puede considerarse que existe un monopolio o un oligopolio de demanda de factores en el que se imponen los precios y las demás condiciones, con escasas posibilidades para el vendedor.

Volviendo al principio en que se considera habitualmente que el mercado ajusta las transacciones por medio del sistema de precios, no suele tenerse en cuenta tampoco que el ajuste puede producirse por cantidades, dados unos precios. El ejemplo puede ser el mismo pero visto desde el lado de la demanda del consumidor último. Cuando por los medios que sean el oferente de ropa logra unos precios de venta muy bajos y puede mantenerlos para cualquier cantidad de producto al lograr unos costes de los factores productivos  muy bajos y en cantidades ilimitadas, puede ofrecer las cantidades de pantalones o camisas a ésos precios más bajos  y en éste caso el hipotético equilibrio entre la oferta y la demanda se produce tan sólo por variaciones de las cantidades, es decir, no modifica los precios y ajusta las cantidades, sino que la cantidad ofrecida en principio es independiente de los precios en buena medida.

 

Lo que se produce en el mercado son transacciones, para que éstas se den es necesario que se aclaren los derechos de propiedad, las transacciones generan derechos de diversas clases, si éstos derechos no están delimitados y además no pueden hacerse cumplir con claridad, aumenta la incertidumbre y el volumen de las transacciones disminuye. (Al ver el marco institucional se volverá sobre esto)

En general se considera que las transacciones son adecuadas cuando las partes que intervienen quedan conformes, con sus derechos cumplidos; esto no significa que las transacciones sean justas o injustas, sino conformes a normas, que tiene más que ver con los derechos establecidos en cada momento y en cada sociedad, con los valores, con la manera de establecer las instituciones las "reglas del juego".

Para que los derechos se cumplan, el mercado, realmente son las transacciones, suele estar sometido a numerosas regulaciones, es decir, delimitación de derechos que proceden del marco institucional. El mercado en éste sentido sólo existe cuando están establecidos los derechos sobre las transacciones. Lo que lo define y lo que en él se juega son derechos sobre transacciones. En principio ésos derechos no son de nadie, acaban siendo de quien primero llega y se apropia de ellos, de quien llega en mejores condiciones para garantizárselos y para asegurarse su cumplimiento, ya sea legal, ilegal o alegalmente, lo importante es que ésos derechos atribuidos se cumplan. Hay ejemplos de derechos no legales pero establecidos con fuerza para hacerlos cumplir en un mercado determinado, por ejemplo, los asuntos de la mafia.

 

En éste sentido los planteamientos que consideran a la empresa como un mercado particular, cerrado y reducido ante otro mercado más amplio, el exterior, seguramente no tienen en cuenta que en éste mercado-empresa no hay transacciones, éstas se han llevado a efecto antes, y los derechos generados en la transacción han permitido disponer de factores productivos que ya no están en el mercado, a partir de ése momento la empresa ya puede disponer de su coordinación  y emplearlos como crea conveniente y con independencia de su dinámica propia, pero los derechos que han permitido llegar a ésa situación generados en una transacción, son anteriores, se han adquirido antes, entonces se produce el ejercicio, la utilización de ésos derechos, pero ya no hay transacciones, ya no actúa el mercado, no es un mercado ésa empresa, es otra cosa.

De la misma forma, el mercado no coordina factores productivos, no es su función, se recurre a él para adquirir unos determinados derechos que son resultado de una serie de transacciones, reguladas por el sistema de precios o por otros sistemas, como es el caso de mercados "cautivos", como se ha explicado antes. Si ésos derechos sobre factores productivos los adquiere una empresa, los coordinará una vez obtenidos en el mercado, y ésa coordinación puede tener lugar dentro o fuera de lo que solemos entender por empresa, efectuada con mejores o peores resultados, eso no depende del mercado (indirectamente sí, porque también habrá mercados de coordinadores de factores productivos), con derechos establecidos por contratos de larga duración o de corta duración y más o menos perfectos y de acuerdo con las necesidades de la empresa.

En general, la empresa al coordinar factores productivos busca entre otras cosas la eficiencia empresarial, pero al recurrir al mercado en determinadas condiciones y circunstancias suele darse una contradicción entre eficiencia empresarial y asignación social eficiente de los recursos (se verá más adelante).

La empresa al adquirir los derechos sobre los factores productivos, si no se explicita lo contrario, adquiere su uso, su coordinación y todos los resultados de ejercer ésos derechos, como por ejemplo, los aumentos de productividad a que pueda dar lugar el ejercicio de una mejor coordinación.

Cuando los factores pueden competir directamente en el mercado más específico de la empresa, lo que hace al contratarlos es desarrollar contratos más completos que le permitan seguir ejerciendo el dominio sobre "su mercado", sería el caso de las franquicias.

En un mercado de factores productivos de competencia perfecta, la empresa no aseguraría la continuidad de su producción o los precios y además podría acabar pagando precios superiores, por lo que podría verse obligada a establecer contratos menos ventajosos o integrando verticalmente ésa parte del proceso de producción.

Cuando la empresa recurre al mercado para llevar a cabo una parte de su proceso de producción, no es que el mercado sustituya a la empresa, aparece otro tipo de empresa en la que tendrá especial importancia la organización, tal como se verá más adelante.

 

Puede verse que hay diferentes clases de mercados, con distintas características, que permiten realizar transacciones de diferente naturaleza y en distintos niveles y grados.

 

La empresa y los mercados

Todo lo visto lleva a revisar algunos aspectos de la empresa. Si la empresa coordina su producción con otra clase de acuerdos o contratos que le permiten seguir produciendo según sus necesidades y ésta producción tiene lugar de manera diferente a la "tradicional", ese porque los derechos adquiridos en el mercado de factores productivos le permiten hacerlo y además, como es lógico, le resultará más beneficioso, partiendo de que se encuentra en una situación de dominio en el mercado de factores y puede actuar así. La empresa no sustituye al mercado, sigue manteniendo sus características específicas: ganar dinero por medio de la producción de bienes y servicios, para lo que necesita coordinar factores productivos. En ningún lugar está determinado que ésa coordinación deba ser de una forma determinada. Lo que sucede es que aparece otra forma de empresa, dentro de las muchas existentes, será necesario analizarla.

Lo que la empresa hace de una u otra forma es intentar ganar dinero, puesto que se supone, de acuerdo con la teoría neoclásica, que actúa racionalmente, y en un sistema como el actual se supone que la máxima racionalidad es ganar la mayor cantidad de dinero, la teoría lo expresa diciendo que la empresa maximiza sus beneficios.

Esto, como se ha señalado antes, se cuestiona en ocasiones al explicar que el objetivo de maximizar los beneficios es incompatible con otros que tienen las empresas, tales como aumentar el valor para el accionista, crear valor, aumentar su hegemonía en el mercado, los intereses contrapuestos de gerentes y ejecutivos y accionistas sobre todo en las empresas grandes, etc.

Lo de la maximización del beneficio aunque cuestionado por algunos al observar que las empresas tienen otros objetivos, estos no son contradictorios con éste supuesto de la teoría neoclásica. Hay explicaciones que permiten sostener éste supuesto.

Es una observación antigua, ya A. Smith explica que "en el sistema mercantil vemos constantemente que se sacrifica el interés del consumidor a favor del productor"[29].

Si la empresa llegase a alcanzar uno de sus objetivos, ser hegemónica, ser monopolista, estaría en condiciones de maximizar sus beneficios con toda certeza. La hegemonía es un objetivo estratégico de las empresas que logran estar en condiciones de poder planteárselo, la empresa en éste caso es maximizadora de beneficios a largo plazo.

En el corto plazo las empresas también buscan los mayores beneficios posibles. En primer lugar, una empresa sin beneficios o con beneficios muy ajustados tiene bastantes posibilidades de acabar desapareciendo. Por otra parte no se tienen demasiadas noticias de empresas que en cada momento no intenten obtener los mayores beneficios posibles que seguramente en su definición no coinciden con lo que la teoría económica dice de igualdad entre el ingreso marginal y el coste marginal ya que normalmente no es una preocupación de los empresarios definir las funciones de costes e ingresos, calcular sus derivadas y demás, aunque sí tienen en cuenta algo que puede considerarse parecido como es conocer los umbrales de rentabilidad, los costes de oportunidad,.... Pero hay algo más y es que en el mundo real, complejo e incierto se carece de la totalidad de información que podría permitir en cada momento maximizar los beneficios, lo que no quiere decir que los empresarios no procuren en cada momento conseguir los mayores beneficios posibles.

La esencia de la empresa capitalista es ganar dinero, la maximización en lo posible, la producción de bienes es necesaria para éste fin. Es lo mismo que el consumidor, su esencia está en satisfacer sus necesidades para lo que utiliza bienes y servicios y procura que su función de utilidad (que es subjetiva) sea lo mayor posible. Si para estar satisfecho no necesitase consumir nada, alcanzaría sus objetivos exactamente igual. El asceta (si es que existe alguno en éstos tiempos) seguramente estará igual de satisfecho que el consumidor normal y cumple sus objetivos sin apenas consumo de bienes, y el consumidor compulsivo jamás estará satisfecho por más que consuma. Se podrán decir muchas más cosas acerca del consumidor desde otros puntos de vista, pero desde el punto de vista económico, lo único que interesa es que el consumidor desea satisfacer sus necesidades y esto produce hechos económicos de una naturaleza determinada.

Con la empresa sucede algo parecido. El empresario o el propietario o los propietarios o los accionistas, tan sólo tienen interés en el beneficio, lo refleja perfectamente la siguiente explicación de lo que esperan los inversores: "los ferrocarriles no han sido construidos para el bien de nuestro querido pueblo. Estas habladurías son una tontería. Han sido construidos por hombres que invirtieron su dinero y esperaban obtener beneficios con ellos"[30]. Si su objetivo fuese producir determinada clase de bienes la gente no adquiriría acciones de cualquier empresa que le produjese beneficios, sino tan sólo las de aquéllas cuyos productos le interesasen o que su forma de producir o de estar organizadas fuesen especiales, seguramente algunas actividades necesarias no podrían explicarse sin la obtención de beneficios. La gente adquiere acciones de empresas con el fin de ganar dinero. Que además alguna clase de empresa tiene otros objetivos, incluso prioritarios al de maximizar sus beneficios en muchos momentos (al explicar la organización se verá mejor todo esto), no impide considerar como esencial a la empresa la búsqueda del beneficio.

Para ganar dinero las empresas producen bienes o prestan servicios que permiten satisfacer necesidades, es un hecho económico que a su vez origina otros hechos económicos. La motivación puede ser de cualquier clase, "la actividad económica puede tener cualquier motivo, aun espiritual, pero su significado es siempre la satisfacción de necesidades"[31].

 

Algunas características de la empresa pueden resumirse indicando que es una organización cuyo objetivo es ganar dinero para lo que tiene como medio la producción de bienes y servicios, coordinando factores productivos (utiliza capital y trabajo), es propiedad de alguien que tiene una serie de derechos. La empresa es algo más, está sometida a cambios constantes, seguramente resultado del avance tecnológico y del crecimiento del mercado que en parte se debe a al propia actividad de la empresa, su actuación se produce en un marco institucional determinado con el que existe interrelación. Quedan aspectos por aclarar y por averiguar y explicar algunas ligeras críticas a algunas de las explicaciones existentes.

 

Para producir bienes y servicios la empresa necesita disponer de factores productivos y coordinarlos (es una de las características de la empresa). La coordinación puede hacerse de varias formas, la manera que suele considerarse habitual es la de ir al mercado de factores (consideremos de momento sólo el trabajo) y adquirir los derechos para disponer durante unas horas cada día, con bastante discrecionalidad teórica, y en general en un lugar determinado (el lugar físico en que la empresa produce), mediante un contrato más o menos completo. Esto da derecho a la empresa a utilizar ésos factores productivos y a los trabajadores a recibir una contraprestación prefijada, con independencia del trabajo concreto que desarrollen. Es innegable que la contratación señalada tiene unos costes de información, de contratación, de cumplimiento de lo acordado. Llevar a cabo la producción de ésta manera requiere formas de organización determinadas.

La empresa puede coordinar la producción de manera diferente y con formas organizativas también diferentes, es cuando en el mercado de factores productivos establece otra clase de derechos con otro tipo de contratos (el ejemplo de unas páginas anteriores lo muestra), es cuando la empresa recurre directamente al mercado para producir y ya no necesita sustituir a ése mercado, eso viene a decir Coase en su artículo citado La naturaleza de la empresa.

No está muy claro esto. Lo que hace la empresa es coordinar la producción de manera diferente, contratando en el mercado de factores productivos, igual que en la primera idea de empresa, pero con condiciones distintas. Al final del proceso la producción sigue siendo propiedad de la empresa y ésta la lleva al mercado para satisfacer las correspondientes necesidades. De ésta forma no parece que suceda lo que se derivaría de los planteamientos de Coase, que desaparecerían las empresas o que existiría una sola empresa. Aparece otra forma de empresa, con otro modo de coordinar la producción, con otra forma de organizarse, y  aparecen más empresas al producir lo que antes estaba integrado verticalmente de forma separada legalmente.

Un ejemplo ayudará a aclararlo. Siguiendo con el ejemplo anterior de la confección. Si la empresa que vende directamente al consumidor los pantalones o las camisas, que, recordemos, es hegemónica en ése mercado, inicialmente tenía dentro de su organización vertical el taller de confección, con la propiedad de los activos (máquinas,...) y una relación contractual con los correspondientes trabajadores, cuando encuentra que fuera de su organización vertical ésa parte del proceso, que conlleva escasa especificidad de activos, es más barata y además, dada su hegemonía, va a tenerla garantizada, se desprende de su taller de confección y contrata ésa parte de la producción de su producto fuera de su organización vertical.

La disgregación de ésa parte de la producción necesita que a su vez alguien organice y coordine una serie de factores productivos, más reducidos seguramente, y en consecuencia aparezca otra empresa distinta, con parte de las características productivas de la primera, pero sin hegemonía en el mercado, según se ha explicado antes.

La producción final sigue siendo propiedad de la primera empresa. Lo que ha hecho ha sido coordinar de otra forma la misma producción, ha llevado el tejido de su propiedad al taller de confección y lo ha recogido confeccionado con mayor valor añadido, que ha generado para sí el taller externo y que antes generaba la empresa inicial, tan sólo ha comprado una parte del valor añadido, que por sí sólo no es capaz de satisfacer necesidades, y que añade al que tenía al llegar al taller. A cambio la primera empresa ha aligerado su balance y ha reducido su riesgo, lo que le permite actuar de otra forma para alcanzar sus objetivos de hegemonía, pero la producción es íntegramente de la empresa,. Suponiendo que en otro tipo de producto, por ejemplo automóviles, la producción disgregada fuese para hacer las tapicerías de los asientos y la empresa tapicera adquiriese el tejido, aunque hasta que la empresa automovilística no le comprase ésa tapicería, ésa producción específica podría ser de la empresa tapicera, pero dado que las características de la producción y del producto las marca la empresa automovilística, no tendría la posibilidad de vender ésa producción en mercado alguno, con lo que equivale a ser producido por la empresa hegemónica.

De una forma u otra la producción disgregada es de la primera empresa y la coordinación de la producción total también, que es una de las características específicas de la empresa.

También habrá cambiado la organización de la empresa, que si puede considerarse como un factor productivo en alguna medida, marca como tal el control y la coordinación de toda la producción de la empresa, se ha adaptado (la organización) a la nueva situación para que la empresa logre sus objetivos.

Si el activo que produce ésa parte del producto es muy específico, ante el riesgo de descontrol de la producción, la empresa lo integra verticalmente en su organización, o tiene alguna clase de control sobre la propiedad o sobre su total utilización.

 

En cierta forma la idea de que la empresa sustituye al mercado y que son los precios los que determinan ésta circunstancia, teniendo en cuenta además los costes de transacción ocurre en ocasiones, pero han de darse unas circunstancias especiales y cuando esto sucede se origina otra estructura de empresa, otra organización, otra forma de coordinar la producción. Realmente supone un mercado de factores productivos libre, tal como sugiere el modelo de competencia perfecta, aunque con costes de transacción.

La empresa puede sustituir al mercado únicamente en el mundo neoclásico, pero éste es un mundo ideal, sin fricciones, con información perfecta, que ayuda a entender el mundo real. Es algo parecido a la ley de la gravedad de la física, sabemos que en condiciones ideales (el vacío), todos los cuerpos caen a la misma velocidad, pero cuando ésas condiciones desaparecen (el mundo real) los cuerpos funcionan de otra forma que se entiende mejor al compararla con la ideal.

Si los factores productivos se encontrasen en un mercado de competencia perfecta y por lo tanto no hubiese empresas hegemónicas y con una tecnología determinada, la forma de coordinar la producción sería otra, el sistema de precios daría una información perfecta, habría escasas razones para la integración vertical de la producción y habría escasos motivos para que las empresas cambiasen su situación.

Para que se produzca ésta situación de sustitución por el mercado deberían darse circunstancias concretas, a saber: empresas hegemónicas en los mercados de bienes finales y consecuencia de esto también en el de los factores productivos que permiten producir ésos bienes, mercado de factores productivos escasamente específicos y con posibilidades de exceso de capacidad productiva, derechos sobre las transacciones del mercado de factores favorables para la empresa hegemónica y no necesariamente estructurados o totalmente normalizados y un marco institucional acorde.

Las causas de que esto suceda están en el avance tecnológico, en el ensanchamiento del mercado, en los consiguientes cambios institucionales que llevan a nuevas formas de organización de las empresas.

Las empresas al actuar de ésta forma no sólo no pierden hegemonía, sino que suelen aumentar su dominio, ya no necesitan el proceso vertical de producción, en ocasiones puede ser incluso un freno. Lo que hacen al actuar de ésta forma es aumentar su capacidad de crecimiento y de dominio, su competencia real está en otro mercado, en el cliente final. Surge la necesidad de innovar, la creación de "organizaciones inteligentes", los planteamientos estratégicos, según se verá al revisar los aspectos organizativos.

Otra consecuencia que suele aparecer en según que circunstancias es una asignación ineficiente de los recursos, no desde el punto estrictamente empresarial.

 

Quedan numerosos puntos por aclarar, algunos se verán al hablar de la organización, aspectos como las formas de propiedad, las necesidades y origen de los recursos económicos, el control, el crecimiento del mercado, la concentración en los diferentes sectores, la eficiencia empresarial, el poder en las empresas.

Hay que considerar además varios mundos empresariales, están los distintos tamaños de empresa, su función, su importancia, sus objetivos, de tal modo que no es generalizable lo visto a todas las clases de empresas.

 

 

LA ORGANIZACION

 

Conceptos

Ya se ha señalado que Marshall introduce la organización como un cuarto factor de la producción. Admitida su importancia, pude ser de interés recordar algunos aspectos de las formas organizativas de las empresas actuales con el fin de intentar comprender un poco mejor qué es realmente la empresa.

Lo que antes ha quedado insinuado es que debido a diversos factores o fuerzas, las empresas son impulsadas al cambio en su forma de actuar y que la organización aparece como un elemento clave en el desarrollo de la empresa para alcanzar mejor sus objetivos.

 

El diseño de una organización supone una creación artificial para lograr unos fines determinados. En ése diseño de las organizaciones suelen aparecer una serie de puntos bastante generalizados, así: el análisis funcional o de tareas, actividades y procesos para que la organización alcance sus objetivos, el estudio de la autoridad que ordena niveles jerárquicos y permite actuar con responsabilidad y control y los procesos de decisión que según su función, autoridad y preferencias de cada individuo y de acuerdo con la información recibida, llevará a cabo elecciones y una gestión que sean compatibles con los objetivos de la organización.

Al diseñar cualquier organización hay que tener presentes una serie de fuerzas que le afectan e influyen, de manera especial las del entorno, las tecnológicas y también los valores humanos.

La teoría de la organización lo que hace es integrar diferentes clases de conocimientos, especialmente los económicos, los sociológicos, los administrativos y los psicológicos con el fin de que una organización, la empresa, adquiera características y dinámicas propias.

La empresa como organización abarca los aspectos técnico, humano, administrativo, de dirección, cultural y de poder.

No es necesario en éste momento repasar las distintas escuelas de organización a lo largo del tiempo, pero sí puede verse en ésas diferentes escuelas cómo han ido evolucionando el concepto, la realidad y los objetivos de las empresas, desde la consideración mecánica del individuo dentro de la organización hasta el momento actual en que aparecen organizaciones complejas en las que se da importancia a la creatividad del individuo. La organización de las empresas ha evolucionado con sus necesidades, resultado a su vez de las distintas situaciones, influencias del entorno e impulso técnico y formación de sus miembros. Cada sistema, cada forma productiva establece las estructuras organizativas que en cada momento permiten alcanzar los objetivos propuestos.[32]

Como se ha indicado antes, las diferentes propuestas y escuelas de organización van desde la concepción de la organización como sistema cerrado poniendo el énfasis en los aspectos meramente productivos, tratando de racionalizar los procesos, para gradualmente ir incorporando factores de psicología, de sociología con el fin de una vez alcanzada la racionalización incrementar la eficiencia, factores de control, con planteamientos cuantificados, de mejora en la toma de decisiones, hasta llegar a formas organizativas complejas, reflejo de un mundo complejo y lleno de incertidumbres en el que los límites de la empresa no se ve claro dónde están.

Al estudiar las formas actuales de organización de las empresas se puede ver con más claridad su funcionamiento, su esencia y cómo se van adecuando las formas y estructuras organizativas a los avances tecnológicos, de manera que permiten a las empresas buscar sus objetivos en cada momento de acuerdo con las posibilidades y oportunidades que surgen en éste mundo dinámico e incierto por lo cambiante y por la constante necesidad de innovación.

Estos cambios en las formas organizativas, resultado a su vez de otros cambios, permiten ensanchar los límites manageriales y dan como resultado organizaciones mayores, en las que aparecen otra clase de problemas, pero que funcionan de acuerdo con los nuevos objetivos que pueden plantearse las empresas.

 

Hay diferentes principios y variables que aparecen tanto en el estudio de organizaciones existentes como cuando se diseñan y se emplean para que las empresas alcancen sus fines. Las estructuras y modelos organizativos buscan la efectividad (hacer las cosas, en concreto las mejores), la eficiencia (hacer las cosas bien, con los menores esfuerzos y recursos) y la eficacia (cumplir los objetivos).

Estos principios que estructuran las organizaciones son diversos y se utilizan en mayor o menor grado según la clase de empresa, su tamaño, actividad, etc.

Algo que aparece de forma constante es la especialización, los flujos de información, las normas internas, el aumento de la productividad, la incorporación de la tecnología, el desarrollo de la formación y habilidades de los miembros de la organización, la influencia del entorno, la importancia, en algunos casos, de la tecnoestructura, las formas de control por parte de la propiedad..

El crecimiento de las empresas, de las organizaciones es continuo, así, se crean organizaciones de diversa naturaleza como las divisionales que llegan a funcionar como una "federación de cuasiempresas" o como un grupo de sociedades; el poder se distribuye a distintos niveles, se reparte a partir de los planteamientos de quien realmente lo tiene en cada momento, del núcleo de verdadero poder y control y lo que se pide a las divisiones autónomas son resultados. Permite el crecimiento de la compañía con pocas limitaciones en éste momento. Además incorporan diferentes niveles de tecnología y asumen los cambios o van por delante.

Cuando las empresas incorporan lo nuevo y son capaces de integrar la situación de incertidumbre, complejidad y gran competencia existente, lo que hacen es plantear nuevos cambios que les permitan crecer más, aparecen nuevas formas de actuar en diferentes sentidos, lo que se suele denominar ruptura institucional, plasmada por ejemplo en la clara separación de la propiedad, en rupturas organizativas de lo tradicional que lleva a la llamada ruptura de la cadena de valor. El fin es crecer más y gestionar el cambio, lo que conduce a organizaciones flexibles para aprovechar las oportunidades. Lo que se espera de los miembros de la organización es la capacidad para identificar oportunidades por medio de organizaciones innovadoras que permitan desarrollar actitudes y habilidades, también generar nuevas oportunidades desarrollando la creatividad, generando ideas, en procesos de I+D y al mismo tiempo la capacidad de identificar y afrontar los riesgos del cambio.

El cambio consiste en manejar la incertidumbre para aumentar el poder de la empresa, de la organización. El cambio es generado por las empresas y afecta a las empresas, al mismo tiempo es causa de la expansión del mercado.

Aparecen las denominadas organizaciones inteligentes, en su origen está la formación continua de sus miembros, individual o colectivamente, la sensibilidad ante la importancia del papel de la propia organización, la visión más amplia; es la globalización, entendiendo las actuales relaciones económicas como un medio para buscar el negocio donde se encuentre. Esto también lleva a la necesidad de la innovación continuada.

Aparecen nuevas formas de dirigir y se diseñan nuevas formas organizativas en respuesta al entorno. En las personas, en los miembros de la organización, se considera la inteligencia, la información, la capacidad innovadora, el talento, la capacidad de manejar la tecnología.

Los nuevos enfoques, expresados de manera sucinta, son: downsizing (reducir la organización para lograr eficiencia), rightsizing (ajustar el tamaño de la organización para reorientarla hacia actividades estratégicas que creen valor), leaning (incorporar la filosofía de la fabricación simplificada a una organización reducida o ajustable en tamaño y funciones) y reengineering (reorientar o rediseñar).

Todo esto hace que la introducción del cambio constante haga que los sistemas de gestión y coordinación cambien. Son cruciales la información, las tecnologías de la información innovadoras, la innovación, ya sea en productos o en procesos productivos y la disponibilidad de las personas claves de la organización, con movilidad profesional y geográfica.

Puesto que uno de los objetivos primordiales de la empresa es dominar su mercado, la organización se dirige hacia el cliente y hacia la calidad total en ése mundo cambiante. La empresa necesita la capacidad de rediseñar su  organización y su asignación de recursos. Al buscar lo esencial, el cliente, su satisfacción, el objetivo es competir eficientemente en esto, para lo que se eliminan las actividades que se consideran innecesarias o que lastran a la empresa (por costes excesivos, rigideces o ineficiencias organizativas), llegando a la ruptura de la cadena de valor tradicional, esto significa diferenciación y segregación de actividades y activos, liberación de recursos para poder crecer, apareciendo nuevas relaciones contractuales, es la "externalización" (nueva relación proveedor-cliente) o la fililización, según sea más conveniente.

Se trata de intentar gestionar el cambio del entorno, optimizar la descentralización para lograr la máxima capacidad de respuesta y adaptación.

Son requisitos saber explotar las oportunidades, conocer el origen de las ventajas competitivas o de los puntos fuertes de la cadena de valor, utilización intensiva de la información y de la comunicación, trabajo en equipo. Ante la ruptura de la propia cadena de valor se integran de otra forma diferentes cadenas de valor (proveedo-empresa-cliente).

La información, que es fundamental, se produce en cantidades enormes y fluye a una gran velocidad hacia todas partes. Es difícil controlar e interpretar de forma inmediata la ingente cantidad de información que se genera. Se necesitan expertos, especialistas en temas muy concretos para manejarla. También es necesario saber analizarla adecuadamente. Se pierde amplitud y se gana profundidad. Al mismo tiempo la visión del entorno puede estar sesgada y ser incompleta. Todo esto puede llevar a las organizaciones a tomar decisiones erróneas en ocasiones  y a que a veces tengan una existencia efímera.

La organización es uno de los factores clave en el desarrollo de las empresas que compiten por asegurarse el futuro y por crecer. La literatura o la prensa especializadas recalcan aspectos de la incertidumbre buscando formas de crecimiento, se habla de estrategias, de información, de riesgos, de alianzas, de innovación, de configurar el futuro, de adaptarse al futuro, de manejo del mercado, de anticipación al futuro, de conocimiento del entorno[33], de que el beneficio no está en crear valor sino en captar valor, del conocimiento, de tecnología,...

Realmente los objetivos que subyacen son los de crecimiento constante y a cualquier precio, de dominio, de hegemonía, de aspectos de poder.

Una de las consecuencias de todo esto es el problema del gobierno de la empresa ante las grandes cantidades de recursos que necesitan y captan. Empiezan a aparecer otras formas de propiedad y de inversión, son los llamados inversores institucionales, con mayor concentración[34]o con diversificación, con el añadido de un proceso de integración financiera internacional. Los objetivos empiezan a cambiar en cierta forma, el interés está en la creación de valor económico para las empresas (las formas de lograrlo son: un incremento del beneficio operativo sin consumir capital adicional, invertir nuevos recursos con un retorno superior a su coste o reducir el capital empleado sin afectar a las operaciones), crear valor por encima del coste de oportunidad (en general la deuda del Estado).

Se produce un alto grado de concentración industrial en un mercado más amplio (está por encima de las fronteras de los paises)[35].

Se dan cambios en la estructura de propiedad, en los modelos de control, derivados a veces del proceso de integración financiera internacional.

Cuando se produce la escisión (ruptura de la cadena de valor) es debido a que se considera más eficiente que la integración (que teóricamente sustituye al mercado)

El objetivo y el medio es buscar ventajas competitivas para alcanzar la hegemonía. Se habla de estrategias en el mismo sentido. Los planteamientos son[36]: ¿cómo hacer dinero la empresa?, ¿en qué negocio o negocios?, ¿cómo competir?. La clave de los está en lograr ventajas competitivas.

A veces se vuelve a la integración vertical.[37]Otras veces el crecimiento conduce a diversificar.

Otro aspecto importante a considerar es el de la innovación, ya sean los productos o en los procesos productivos, se convierte en una variable estratégica.

Aparece también el tema del poder. "Las grandes empresas son sistemas cerrados (de legitimidad cuestionable) con gran poder económico, social y político"[38]. En alguna medida hay un dominio sobre sus agentes externos (clientes, proveedores,...gobiernos), sus decisiones tienen un carácter social importante. El mercado competitivo ha sido sustituido por el oligopolístico[39]. Las grandes organizaciones son entidades políticas[40]que establecen diferencias (religiosas, étnicas, geográficas,...). El poder cambia al no adaptarse las personas a las nuevas situaciones, incluso se concentra

 

Estrategia. La innovación como variable estratégica

La competencia es la razón de ser de la estrategia (establece objetivos, preve el entorno y planifica el empleo de recursos)[41]. La esencia de la estrategia es la interdependencia de los competidores, busca una ventaja competitiva. Son requisitos para la competencia estratégica: una masa crítica de conocimientos relacionados con el proceso competitivo, la habilidad para integrar éstos conocimientos y comprender las relaciones de causa y efectos, imaginación para prever acciones alternativas y lógicas para analizar sus consecuencias, disponibilidad de recursos más allá de las necesidades actuales, para invertir en posibilidades de futuro.

Se diferencia entre estrategia corporativa (ámbito de sectores y de mercado) y estrategia de negocios (en determinados sectores o mercados).

Estas son ideas que se intentan llevar a la práctica en los planteamientos estratégicos de las empresas. Dan una pauta de los objetivos de las empresas.

 

Cuando en lo concerniente a las empresas se habla de estrategia, lo que se está haciendo en realidad es hablar de dominio, de hegemonía. Los planteamientos estratégicos de las empresas tienen como objetivo el plazo largo, situarse en posición ventajosa en el futuro, una vez alcanzada aparecerán nuevos planteamientos estratégicos. Los planteamientos estratégicos en las empresas tienen origen militar, la idea de conquista, en general guerrera, su inspiración está en lo mismo. "Para poder diagnosticar las posibilidades de alcanzar la victoria, debemos examinar la situación de partida mediante el análisis de cinco factores, y evaluar nuestras propias fuerzas en comparación con las del contrario. El primero de los cinco factores citados es el dao[42]. El segundo es el clima. El tercero el terreno. El cuarto el mando. El quinto la organización"[43]. La cita corresponde a una obra de estrategia militar importante en la inspiración de la estrategia en las empresas relevantes de países que marcan el camino en el desarrollo empresarial.

Lo que hay en esto es la idea de la acción encaminada al dominio del mercado y de algo más si es posible. Una vez satisfechos los accionistas el esfuerzo está en el dominio, en el poder en diversos sentidos. Los instrumentos a disposición de las empresas son varios, pero los que marcan ventajas son los innovadores.

 

 

En éste contexto la innovación tiene pleno sentido. Las empresas suelen innovar en sus productos y en sus procesos de producción con el fin de ganar mercado y superar a sus competidores. Para desarrollar el proceso innovador es importante la organización, que también es otro factor sometido a innovaciones.

 

Las innovaciones suelen considerarse socialmente beneficiosas, la sociedad suele establecer normas y regulaciones que impulsan la innovación, dando ventajas a las empresas que tienen éxito en primer lugar. Con frecuencia las innovaciones suponen inversiones con cierto riesgo, pero ante la posibilidad de lograr ventajas, las empresas hacen una utilización estratégica[44].

El resultado del proceso innovador lo decide el mercado por medio del sistema de precios como asignador de recursos que puede ser eficiente o ineficiente.

A la empresa, el proceso innovador le afecta, necesita orientar la nueva organización a que da lugar hacia el cliente y hacia la calidad total, que es por lo que se compite realmente para lograr ventajas.

Los resultados de la actividad innovadora pueden llevar a la empresa a diferentes situaciones.

El empresario "produce nuevas ideas económicas (nueva información) y adquiere el control sobre los inputs productivos necesarios para llevarlas a cabo"[45]. La búsqueda de beneficios y demás objetivos por el empresario le hacen establecer relaciones de inputs, tecnología y campos que ofrecen ganancias potenciales y se hacen realidad con su acción. Las oportunidades para innovar están en la sociedad, hay que encontrarlas. Un factor importante en éste sentido es la información.

Las innovaciones de productos dan una clase de ventajas, las innovaciones de los procesos de producción buscan las ventajas en los costes, el ideal para la empresa está en conseguir economías de escala. Las mejoras en los costes pueden repercutir en los precios y consecuentemente en mayor dominio del mercado y mayor grado de concentración industrial.

Las mejoras de proceso, según cómo se lleven a cabo, pueden dar lugar a una asignación ineficiente de los recursos (puede haber contradicción entre eficiencia de la empresa y eficiencia social en la asignación de recursos, más adelante se entrará un poco en éste tema).

 

Lo fundamental de las innovaciones, desde el punto de vista de la empresa, es que ofrecen oportunidades y dados los objetivos de las empresas que se encuentran en situación favorable, intentan utilizarlas estratégicamente para lograr ventajas que con frecuencia se dirigen al dominio.

 

 

EL MARCO INSTITUCIONAL

 

"No podemos ver, sentir, tocar y ni siquiera medir las instituciones, son construcciones de la mente humana"[46].

La introducción del marco institucional supone comprender mejor el por qué de las empresas y la dirección de su desarrollo, ofrecen un marco más amplio para la comprensión de los hechos económicos.[47]

Las instituciones son las "reglas del juego" que establece la sociedad, son las limitaciones que dan forma a la interacción humana, una consecuencia de esto es que estructuran los incentivos en toda clase de intercambios

Los límites se establecen en doble sentido, incluyen tanto lo prohibido como las condiciones para actuar. En un mundo lleno de incertidumbres, el establecimiento de límites contribuye a reducirlas. Explican también el condicionamiento de las elecciones individuales.

Las limitaciones establecidas son de dos clases: informales y formales (Menger las denominó orgánicas y pragmáticas).

Las instituciones informales proceden de la información transmitida socialmente, son parte de la herencia cultural recibida. Son normas de conducta no escritas sobre las relaciones interpersonales de los individuos. Suponen una penetración profunda en la actuación social y además de manera persistente.

Las limitaciones informales consisten en: extensiones, interpretaciones y modificaciones de las normas formales; normas de conducta sancionadas socialmente y normas de conducta aceptadas interiormente.

Puesto que son productos culturales profundamente arraigados en las conductas de los individuos, no cambian con rapidez, persisten en el tiempo a pesar de que pueden producirse manifestaciones externas reglamentadas o incluso legisladas. Son un filtro cultural que da continuidad o da las soluciones a los problemas de intercambio y también producen tensiones ante las alteraciones de las reglas formales con consecuencias sobre el cambio de las economías.

Las limitaciones formales complementan e impulsan la efectividad de las limitaciones informales. Incluyen reglas políticas, económicas y contratos, estableciéndose una jerarquía que va desde constituciones hasta contratos individuales, definiendo límites a la actuación y a la conducta de los individuos.

Si esto se asocia a la diversidad de intereses económicos y políticos de acuerdo con su fuerza de negociación, influirá en la estructura de las reglas que se establezcan. Es razonable suponer que las reglas derivan del autointerés, que suelen establecerse teniendo en cuenta los costes de cumplimiento y que las crean quienes tienen poder de negociación.

 

Al estructurar la conducta individual y limitar las instituciones lo que la gente puede hacer y lo que no puede hacer, ya sea formal o informalmente, una parte de los resultados económicos (incentivos, propiedad,...) puede ser explicada por medio de una teoría de las instituciones, cuyas bases son: una teoría de los derechos de propiedad basada en los incentivos; una teoría del Estado vinculada a los derechos de propiedad y una teoría que explique cómo las diferentes percepciones de la realidad influyen en las reacciones de los individuos ante una situación cambiante.

La actividad económica del individuo se desarrolla dentro de un marco institucional, en un mundo complejo y lleno de incertidumbre; su conducta individual, lo mismo que los intercambios están condicionados por ése marco. Las limitaciones que establecen las instituciones tratan de reducir la incertidumbre.

La introducción de las instituciones, vistas algunas de sus implicaciones, significa considerar de forma diferente los supuestos de la conducta de la teoría neoclásica; también significa introducir los costes de negociación, lo mismo que los derechos de propiedad que son importantes ante el cambio, cuyo origen se encuentra en las alteraciones de los precios relativos, que al modificar los incentivos individuales llevan a crear derechos de propiedad.

 

Al introducir las instituciones, la conducta de los individuos se aprecia de otra manera pues queda cuestionada en su origen en cuanto a racionalidad y a información completa. La información que reciben los individuos es incompleta, eso conduce a que las conductas de los mismos sean diferentes.

Por otra parte la capacidad del individuo para "procesar" toda la información es limitada, lo que junto a lo incompleto de la misma lleva a un replanteamiento de las elecciones racionales. Al actuar dentro de las instituciones es necesario tener en cuenta la motivación y el desciframiento del medio.

La mayoría de las elecciones están institucionalizadas lo que reduce la incertidumbre en las elecciones repetitivas. Cuando las elecciones no son repetitivas y se hacen más complejas, aumenta la incertidumbre ante la información incompleta respecto a las conductas de otros individuos en el proceso de interacción.

 

Los supuestos de conducta de la teoría neoclásica están basados en una serie de condiciones: economía en equilibrio, elecciones repetidas, preferencias estables, capacidad para identificar y elegir la mejor opción, equilibrio alcanzado cuando se maximizan las preferencias.

El mundo con instituciones da unas respuestas diferentes a ésos supuestos: el equilibrio como herramienta de análisis sirve para algunas cuestiones, aunque en la mayoría de los problemas aparecen varios equilibrios al producirse hechos que llevan a otras teorías en que explicar las conductas; cuando las situaciones no son repetitivas y las elecciones son únicas, la información es incompleta y los resultados son inciertos; las preferencias dejan de ser estables cuando aparecen cambios de precios relativos; las acciones repetidas no conducen a mejorar los resultados ya que la retroalimentación de la información es deficiente y no se pueden identificar las mejores alternativas; el equilibrio se produce cuando se maximizan preferencias, sin embargo, si la competencia no es clara y la información es confusa, en períodos largos no se llega al equilibrio; tampoco hay equilibrio al no darse siempre las mismas pautas de actuación que conducen al mismo y no se da una conducta racional cooperadora; tampoco se dan regularidades que conducen al equilibrio de manera constante ante conductas diferentes a las supuestas para el equilibrio neoclásico.

Hay motivaciones no maximizadoras de riqueza que influyen en las elecciones de los individuos, el marco institucional contribuye a dar respuestas.

"El mercado en su conjunto es un saco mezclado de instituciones, algunas aumentan su eficiencia y otras la reducen"[48]

 

En éste mundo en el que se tienen en cuenta las instituciones se producen las transacciones que, como se deduce de lo visto, tienen un coste, es el coste de negociación, formado por los costes de medir lo intercambiado y los de proteger y hacer cumplir lo acordado. Son además fuente de instituciones sociales, políticas y económicas.

Los costes de producción son, entonces, los de transformación más los de negociación (de definición, protección y cumplimiento). Esto lleva a un nuevo marco analítico de la teoría microeconómica.

Los costes de negociación alteran la asignación de recursos debido a las estructuras de los derechos de propiedad, que son los de los individuos sobre su propio trabajo y sobre los bienes y servicios que poseen. La asignación de los recursos, por medio de normas legales, organizacionales, de cumplimiento obligatorio y de conducta, se produce en el marco institucional.

En los intercambios se hace necesario medir los atributos, para ello se necesitan recursos que son parte de los costes de transacción.

La estructura de los intercambios, que determinan los costes de transformación y de transacción, las instituciones las explican de acuerdo con la función de utilidad del "jugador", con la complejidad del medio y con la medición y obligatoriedad del cumplimiento. Cuando el intercambio es impersonal, se necesitan elementos de cumplimiento obligatorio, el sistema judicial. Los costes de ejecución obligatoria forman parte de los costes de transacción. Este cumplimiento obligatorio es imperfecto dados los costes de medición y que son terceros los que llevan a cabo la obligatoriedad del cumplimiento y además tienen "funciones de utilidad" que influyen en los resultados.

En los contratos el coste de transacción debe ser tal que haga provechoso el intercambio, pues si es elevado, no compensa su realización. Si los intercambios son repetitivos, las soluciones de cooperación hacen más fácil y barato el cumplimiento. En el intercambio impersonal, se impone la obligación de cumplimiento por una tercera persona.

Un marco institucional adecuado reduce los costes. Cuando el intercambio es complejo, aparecen instituciones más complejas.

Si es el Estado quien ejerce la fuerza coactiva de cumplimiento obligatorio como tercero, surgen dudas al suponer que quienes rigen el Estado usan ésa fuerza en su propio interés, a expensas de la sociedad.

 

En cuanto a las organizaciones, es necesario diferenciar lo que son las instituciones de lo que son las organizaciones o los organismos.

Las organizaciones, lo mismo que las instituciones proporcionan un marco para la interacción humana y suelen proceder del marco institucional. Incluyen cuerpos políticos, económicos, sociales, educativos,... que permiten la interacción de individuos agrupados por alguna identidad común y dirigidos hacia determinados objetivos.

Si las instituciones determinan oportunidades, los organismos son creados para aprovecharlas, para maximizar la riqueza, los ingresos u otros objetivos que surgen de las oportunidades. Para alcanzar sus objetivos, las organizaciones alteran incrementalmente la estructura institucional. Los objetivos de las organizaciones son los de sus creadores por lo que además de las limitaciones institucionales, pueden ser función de otras limitaciones.

Si el desarrollo del saber se integra en la organización (que tiene objetivos maximizadores) que es producto del marco institucional (que tiene objetivos condicionales), se marcará la dirección del cambio institucional. Por otra parte el conocimiento, la destreza, las aptitudes de sus miembros, reflejan los resultados, que proceden de incentivos, incrustados en las limitaciones institucionales. El desarrollo de la tecnología indica la dependencia del propio cambio.

La forma en que se desarrollan los conocimientos influye en las percepciones de la gente y por lo tanto en los costes de los contratos.

El empresario y los costes de negociación dan sentido a la empresa (que es una organización). Su información y sus conocimientos son consecuencia de un contexto institucional determinado.

En cuanto al cambio y su dirección, el marco institucional da forma a la dirección de adquisición de conocimientos y aptitudes, a su vez, la dirección es un factor decisivo en el desarrollo a largo plazo de la sociedad.

Las instituciones pueden estimular limitaciones en el trabajo, la producción, etc. o bien premiar la actividad. Las organizaciones, para maximizar su conducta (sus objetivos), pueden elegir dentro del conjunto de limitaciones o bien modificarlas.

En un mundo de incertidumbres nadie conoce la mejor forma de resolver problemas, es decir, de maximizar. La sociedad que más intentos permite puede resolver mejor sus problemas.

 

Al explicar algo del marco institucional, no pude olvidarse el Estado. Ofrece servicios como las "reglas del juego", especifica normas de competencia y cooperación que dan lugar a los derechos de propiedad en los mercados de factores y servicios, reduce los costes de transacción. Al especificar y determinar los derechos de propiedad, contribuye al estancamiento y al crecimiento económico.

Las organizaciones políticas, que están pensadas para maximizar intereses de los gobernantes, implican: limitar la conducta mediante reglas y reglamentos, establecer procedimientos para detectar desviaciones y hacer cumplir las reglas, articular normas morales y éticas para reducir los costes de hacer respetar las leyes.

El repaso de éstos conceptos institucionales permite comprender mejor aspectos de las empresas. Es difícil incorporar la teoría de las instituciones al análisis económico, sin embargo algunos economistas neoclásicos han mostrado interés[49], aparecen explicaciones en las que se incorporan las instituciones[50] en diferentes aspectos.

Los intentos de explicación de la empresa que se dan en éste trabajo pueden ser más completos al tener en cuenta el mundo real, que tiene instituciones, en que se desarrollan y actúan las empresas, pueden permitir explicar mejor los objetivos que se marcan en diferentes momentos, los principios organizativos, la actuación  que tienen, los diferentes tamaños de empresas,...

 

 

 

LAS EMPRESAS

 

De entre la abundante literatura sobre la empresa se han señalado algunos de los conceptos y teorías, lo mismo acerca de la organización de las empresas y también algo sobre las instituciones, con el fin de llegar a algo en cuanto a qué es exactamente la empresa, si ello es posible, cómo funciona y qué consecuencias económicas puede tener su actuación.

Las diferentes teorías y conceptos, ya se ha dicho antes, en muchos casos se centran en aspectos determinados de las empresas, pero sin explicarlas por completo o con explicaciones que son resultado de momentos determinados, cosa normal por otra parte. La revisión de aspectos y principios de la organización empresarial puede ayudar a comprender mejor los objetivos y las posibilidades de actuación y desarrollo. El marco institucional ofrece una explicación de por qué surgen y de por qué funcionan como lo hacen.

Con todo eso, se trata de comprender un poco mejor qué es la empresa.

 

No puede ofrecerse una idea generalizadora y universal de la empresa. Existen empresas de todos los tamaños, en sectores productivos muy diversos, dedicadas a producir una gran variedad de bienes y de servicios que requieren diferentes intensidades de capital, tecnología o cualificación, y en lugares muy diferentes. Existen asimismo diversas formas de propiedad, diferentes maneras de incorporar tecnología o de producirla, diferentes instituciones en cada lugar, que son origen de modos de funcionar y entender las relaciones productivas diferentes, distintos valores sociales (están en el marco institucional) que permiten marcar objetivos y utilizar unos medios u otros para alcanzarlos, disponibilidades de recursos en pequeñas cantidades o en cantidades extraordinarias, distintas normas, leyes y derechos. Existe un mercado en crecimiento constante en el que actúan y se producen las transacciones y del que de una u otra forma tienden a apropiarse y que condiciona otras clases de mercados.

 

El tratamiento de las empresas no puede ser el mismo aunque todas ellas tengan algo en común. Los elementos comunes a las empresas no son demasiados. Fundamentalmente, las empresas coordinan factores productivos (de muy diferentes maneras), utilizan para producir, trabajo y capital, tienen alguna clase de organización, que es importante como factor de coordinación y de dirección hacia objetivos determinados. El beneficio lo necesitan todas las empresas, aunque no está claro que todas ellas sean maximizadoras de beneficios en cada momento. La mayoría de las empresas son de propiedad privada. La producción de bienes o servicios, para satisfacer necesidades de los consumidores, y la obtención de factores productivos tienen lugar en los diferentes mercados. Se desarrollan en un marco institucional que explicita derechos, establece las reglas del juego e impulsa los cambios.

 

En general las teorías y los estudios se centran en las empresas grandes en una parte importante, por varias razones, son (las empresas grandes) las que tienen poder concentrado, influencia, dominio de los mercados, abundantes recursos de todo tipo y marcan direcciones que luego intentan seguir las demás en alguna medida.

En lo expuesto en la primera parte pueden apreciarse pequeñas discrepancias con algunas de las teorías (éste es un tema a desarrollar con más amplitud y profundidad en otro momento y que requiere otro tratamiento), éstas teorías en ocasiones dan por sentados aspectos de las empresas que no están totalmente claros, por ejemplo, la eficiencia empresarial, sobre la que tan sólo se ha indicado que puede haber contradicción con la asignación eficiente de recursos desde el punto de vista social (más adelante se indicará algo más sobre esto), los mercados a veces se muestran de forma ambigua, sin embargo son más amplios y diversos de lo que suele darse por sentado y además condicionan el desarrollo de las empresas, con frecuencia hay falta de atención al marco institucional que permite explicar aspectos, desarrollos, objetivos y oportunidades, consecuencias derivadas de la citada asignación de recursos, de dominios, de concentración industrial, etc.

 

Como primera aproximación a la empresa puede servir la cita de la primera parte de Demsetz sobre qué es la empresa, en realidad, qué es una empresa grande. Algunas características que se deducen de la revisión de las ideas y principios de la organización de la empresa son que: buscan el dominio de sus mercados (tanto de bienes par consumo final como de factores productivos), que tienen capacidad para los recursos que necesitan, ya sea por las rupturas de las cadenas de valor tradicionales, ya sea en el mercado de capitales[51], lo que acrecienta el dominio, que además tienen poder e influencia real (es el caso de la ERT formada en la UE), que la innovación es fundamental para aumentar ése dominio, que institucionalmente pueden actuar así dadas las normas existentes y exigibles como las no exigibles en su cumplimiento, dados los valores de la sociedad, que todo eso se hace posible con mayor facilidad gracias al avance tecnológico propiciado por el marco institucional, y por la expansión de los mercados y que uno de los resultados es la concentración.

Todo esto necesita explicaciones, aunque algunas ya se han sugerido en las páginas anteriores.

No es posible en éste momento, dados los fines de éste breve trabajo, profundizar en las explicaciones sobre los mercados y las empresas. Surgen una serie de interrogantes y cuestiones a averiguar y responder que necesitan espacio. Interrogantes como son el tema ya citado de eficiencia empresarial y eficiencia en la asignación de recursos[52], del coste social de las innovaciones y beneficio privado de las mismas, de las condiciones en que la empresa sustituye al mercado, de los límites del crecimiento empresarial, del uso de la información, del conocimiento, de la investigación o de la tecnología, de la concentración en los diferentes sectores y de la concentración de un poder difuso, de las repercusiones globales de ésta actuación, de las normas que se establecen y cómo se establecen, de la fragmentación y unificación de mercados, de su dominio, de los sistemas de derechos de propiedad que incentivan, de cómo se proveen las empresas de los capitales necesarios, de la expansión del mercado,...

De todo esto se derivan una o varias líneas de investigación para llegar a algo.

 

Como la información asequible está aquí, el interés está en averiguar cómo funcionan las empresas en España. Estudios diversos explican aspectos[53], en general la empresa española es adaptativa cuando lo es, otros puntos están en la nota. Pero las tendencias son las de las empresas de lugares más desarrollados en éste terreno. Será objeto de estudio.

 

Los puntos iniciales de investigación pueden ser: profundizar en los conceptos de empresa y mercados diferenciando según tamaños y objetivos, analizar algunos sectores económicos concretos para ver lo indicado antes: empresas, organización, formas, grados de concentración, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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[1] O. Williamson. Mercados y jerarquías: su análisis y sus implicaciones antitrust. México. F.C.E. 1.991.(p.37)

[2] F. Mochón. Economía básica. Madrid. McGraw-Hill. 1.999. (p.16)

[3] C. Rodrigo Illera y R. Rufín Moreno. Curso básico de administración y dirección de empresas. Madrid. UNED. 1.997.(p.36)

[4] Para éste y otros temas de la empresa, es interesante la Historia económica de la empresa de J. M. Valdaliso y S. López. Barcelona. Ed. Crítica. 2.000.

[5] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Orbis. 1.983.(p. 48)

[6] A. Smith. La riqueza.... (p. 61)

[7] R. H. Coase. La empresa, el mercado y la ley. Madrid. Alianza. 1.994.(p. 12)

[8] R. H. Coase. La empresa... (p. 35)

[9] L. Putterman. La naturaleza económica de la empresa. Madrid. Alianza. 1.994. Citado en el artículo de Alchian y Demsetz. Producción, costes e información y organización. (p. 151)

[10] L. Putterman. La naturaleza... (pp. 80 y 83)

[11] L. Putterman. La naturaleza... (p. 86)

[12] J. M. Valdaliso y S. López. Historia económica ... (p. 42)

[13] O. Williamson. Mercados y jerarquía... (p. 9)

[14] O. Williamson. Mercados y jerarquía... (pp. 18 a 20)

[15] J. Tirole. La teoría de la organización industrial. Barcelona. Ariel Economía. 1.990. (p. 35)

[16] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Ed. Orbis. 1.983. TII (p. 428)

[17] J. Tirole. La teoría de la... (p. 64)

[18] L. Putterman. La naturaleza... Art. de R. Nelson y S. Winter. De una teoría evolutiva del cambio económico. (p. 225)

[19] L. Putterman. La naturaleza... Art. de E. Fama. Problemas de agencia y teoría de empresa. (p. 245)

[20] L. Putterman. La naturaleza... Art. de M. Jensen y W. Meckling. La teoría de la empresa: la gerencia, costes de agencia y estructura de propiedad. (p. 269)

[21] H. Demsetz. La economía de la empresa. Madrid. Alianza Ed. 1.997. (p. 17)

[22] H. Demsetz. La economía... (p. 23)

[23] L. Putterman. La naturaleza... Art. de L. Putterman. Sobre algunas explicaciones recientes de por qué el capital contrata trabajo. (pp. 387y 388)

[24] L. Putterman. La naturaleza... Art. de Alchian y Demsetz. Producción, costes e información y organización económica. (PP. 142, 151 Y 169)

[25] L. Putterman. La naturaleza... Art. de A. Chandler. La mano visible  (p. 119)

[26] L. Putterman. La naturaleza... Art. de L. Putterman. Sobre algunas explicaciones recientes de por qué el capital contrata trabajo. (p. 385)

[27] H. Demsetz. La economía de la empresa. Madrid. Alianza Ed. 1.995. (p. 21)

[28] O. Williamson. La naturaleza de la empresa. Orígenes, evolución y desarrollo. México. F.C.E. 1.996. (pp. 119 y 177-8)

[29] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Ed. Orbis. 1.983. TII. (p. 428)

[30] Citado de Vanderbilt por R. del Pozo en El Mundo del día 23-3-2001. (p. 5)

[31] J. A. Schumpeter. Teoría del desenvolvimiento económico. México. F. C. E.  1.934. (p. 24)

[32] Bastantes ideas de éste apartado aparecen en E. Bueno. Organización de empresas. Estructura, procesos y modelos. Madrid. Ed. Pirámide. 1.996

[33] Ver, por ejemplo, los artículos de Harvard Business Review. La gestión de la incertidumbre. Bilao. Ed. Deusto. 1.999

[34] S. Eguidazu. Creación de valor y gobierno de la empresa. Barcelona. Ed. Gestión 2000. 1.995. (pp. 46 y ss.)

[35] Uno de los muchos ejemplos y datos, la industria azucarera en los últimos 10 años ha pasado de 9 grupos a 3; la cementera de 29 grupos a 11; la construcción, de 23 grupos a 7. Datos que aparecen en S. Eguidazu. Cración de valor... (p. 166)

[36] R. M. Grant. Dirección estratégica. Conceptos técnicas y aplicaciones. Madrid. Ed. Civitas. 1.995. (p.67)

[37] R. M. Grant. Dirección estratégica... (p. 435)

[38] H. Mintzberg. El poder en las organizaciones. Barceloa. Ariel Economía. 1.992. (p. 601)

[39] H. Mintzberg. El poder en... (p. 622)

[40] J. Pfeffer. El poder en las organizaciones. Política e influencia en una empresa. Madrid. McGraww-Hill. 1.993. (p.8)

[41] R. M. Grant. Dirección estratégica... (pp43 y ss.)

[42] En su traducción a la empresa equivale a algo así como el entorno, como el impulso de cambio, como normas y formas de actuar, es un término difícil de explicar.

[43] Sun-zi. El arte de la guerra. Madrid. Ed. Biblioteca Nueva. 2.000. (p. 49)

[44] J. Segura. Teoría de la Economía Industrial. Madrid. Ed. Civitas. 1.993. (p. 267)

[45] M. Silver. Innovación y alcance en la empresa. El papel de la integración vertical. Barcelona. Ariel Economía. 1.996. (p. 21) (Citando el autor a Baumol y otros)

[46] D. North. Instituciones, cambio institucional y desempeño económico. México. F. C. E. 1.993. (p. 139)

[47] La explicación de las instituciones está basada especialmente en los trabajos de D. North

[48] D. North. Instituciones, cambio...(p. 95)

[49] T. Eggertson. El comportamiento económico y las instituciones. Madrid. Alianza. 1.995. (p. 16-17)

[50] R. Solow. El mercado de trabajo como institución social. Madrid. Alianza. 1.992 (p. 73). Explica el equilibrio en el mercado de trabajo con distintas tasas de desempleo en un intervalo de niveles de empleo.

[51] Baste como simple indicador sin otra pretensión, que en el año 1.997 la capitalización bursátil tan sólo de los llamados inversores institucionales, supuso el 22,8% del total. Del libro citado de S. Eguidazu. Creación de valor y gobierno de la empresa.

[52] Sobre aspectos de éste tema aparece en mayo un trabajo mío en la Revista de Gestión Pública y Privada de la EUEE de Huesca.

[53] Así, La transformación del tejido y la organización empresarial española. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. I.N.de Empleo. Madrid 1.999. Muestra aspectos como "la cultura empresarial española muestra falta de interés hacia la innovación", la escasa implantación en gasto en I+D, el reducido tamaño de la empresa española, la necesaria incorporación de personal cualificado, etc.

Los canales de distribución de productos de gran consumo. Concentración y competencia. de I. Cruz Roche (coordinador). Madrid. Ed. Pirámide. 1.999. Estudia éste sector y los grados de concentración.

Hay muchos más, pero aquí no se trata de ésto