CONSIDERACIONES SOBRE LA EMPRESA
Santiago Ubieto
El fin de éste trabajo es ver cómo funcionan
las empresas como agentes económicos fundamentales que son y ver también
algunas de las consecuencias económicas derivadas de su funcionamiento.
Para intentar entender todo esto, se hace una
revisión a los conceptos básicos e ideas sobre la empresa, incluyendo aspectos
de la organización y también el marco institucional.
Las ideas y teorías de la empresa encontradas,
en general son explicaciones parciales de aspectos concretos de la empresa en
los que aparecen matices y puntos no demasiado claros en ocasiones o que el
mundo real parece que funcione de otra forma. La revisión por lo tanto está
hecha con cierto sentido crítico.
El otro tema que surge como consecuencia lógica
es el del mercado, mejor debería decirse de los mercados, como escenario en el
que actúan las empresas.
Explicar algo del marco institucional tiene
como fin situar a las empresas en el marco en que actúan con el fin de
entenderlas un poco mejor.
Hacer una revisión a aspectos y principios de
la organización de las empresas, permite una mejor aproximación a la realidad,
objetivos y otros aspectos de las empresas.
Quedará pendiente una mayor profundización en
los temas que se vean y una contrastación con el mundo real, para lo que
podrían analizarse algunos sectores o industrias, su evolución, la tendencia a
la concentración industrial que parece apreciarse, el origen de los recursos
necesarios para su expansión y la del propio mercado, algo acerca del gobierno
de las empresas y algún otro punto que pueda aparecer y que revista interés.
Una parte importante de los trabajos vistos
sobre las empresas intentan ser generalizadores, suelen referirse sobre todo a
empresas grandes y suelen centrarse en aspectos concretos de las empresas
buscando diferentes explicaciones a partir de enfoques diversos y que en
conjunto seguramente contribuyen a explicar la totalidad o la casi totalidad de
la empresa.
LA
EMPRESA Y LOS MERCADOS
La
empresa
"En el principio había mercados"[1], no había empresas, sí que
había transacciones. Las empresas aparecieron más tarde.
Para el propósito de éste trabajo es
interesante aclarar qué son las empresas y cómo funcionan; la base de ésa
aclaración está en una revisión de parte de la literatura sobre el tema y
también en el conocimiento directo de las empresas en diferentes sectores e
industrias y de diferentes tamaños.
La evolución de las empresas ha sido constante,
acelerándose con el capitalismo industrial. Los intentos de explicación también
han sido numerosos.
Aquí, se trata de ver algunas de las
consecuencias económicas derivadas del modo de operar las empresas en la
actualidad.
Según el diccionario de la RAE, empresa es:
"acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza" y en la
acepción que aquí concierne: "entidad integrada por el capital y el
trabajo, como factores de la producción, y dedicada a actividades industriales,
mercantiles o de prestación de servicios generalmente con fines lucrativos y
con la consiguiente responsabilidad". Es una definición muy ajustada a lo
que inicialmente se observa de las empresas.
En los manuales básicos aparecen definiciones
parecidas, así: "la unidad de producción básica. Contrata trabajo y compra
otros factores con el fin de hacer y vender bienes y servicios"[2], otra definición:
"las empresas son instituciones sociales que desempeñan su actividad
inmersas en la sociedad a la que pertenecen, y que funcionan sometidas a las
normas que regulan la propia sociedad.
Por lo tanto, es la propia sociedad la que se
organiza de modo que quepan en su seno un conjunto de instituciones a las que
se les otorga el logro de una finalidad concreta: la producción de bienes y
servicios; ésas instituciones reciben el nombre de empresas o agentes económicos
de producción"[3]
Son definiciones habituales de la empresa. Sin
embargo, para averiguar cómo funcionan y por qué razón, será interesante
profundizar algo más.
Como ideas previas, pasando por alto algunas
consideraciones de la empresa anterior al capitalismo industrial, como podría
ser la empresa agrícola o la relacionada con el comercio o incluso el
funcionamiento de la industria antes de las fábricas[4], pueden tomarse las
expresadas por A. Smith al explicar las ventajas de la división del trabajo[5] y del funcionamiento de
una industria, empresa manufacturera, con una observación importante y es que
la división del trabajo aparece limitada por la "extensión del mercado
público"[6]que
ya avanza algunas de las explicaciones al actual crecimiento y constante
expansión de las empresas, sobre todo de las que se han convertido en
hegemónicas.
Los diversos aspectos de la empresa fueron
relativamente poco considerados durante un tiempo en los trabajos de muchos
economistas tal como recuerda Coase[7]y aunque en ocasiones se
hayan pasado por alto, no se han ignorado y también recuerda que "Marshall
introduce a la organización como un cuarto factor de la producción"[8].
La explicación de la empresa, o una teoría de
la empresa, no aparece en la teoría neoclásica, pero no parece que sea ése su
propósito, explica otras cosas, en éste sentido de la empresa lo que explica es
el sistema de precios a partir de un modelo ideal, el de competencia perfecta,
y recuerda también el objetivo, con frecuencia discutido, de la empresa como
maximizadora del beneficio, que seguramente está en su verdadera naturaleza.
Las teorías de la empresa intentan explicar a
la empresa en sí misma.
Las explicaciones acerca de la empresa han sido
numerosas a lo largo del tiempo. Una de las más citadas es la de Knight[9]quien considera que el
empresario se caracteriza por asumir los riesgos de la variación de riqueza. El
riesgo de la empresa, no asegurable, está relacionado con la valoración que el
empresario realiza de las circunstancias en los procesos de toma de decisiones.
También señala que tiene importancia quién toma las decisiones y que las
circunstancias no son reducibles a una descripción objetiva, ni susceptibles de
control externo, y que la incertidumbre influye en seleccionar y en
especializar funciones[10].
A éste respecto Hayek[11]en Información y sociedad
mercantil ya señala que el problema económico de la sociedad es sobre todo de
utilización de una información que nadie conoce en su totalidad.
Otra de las explicaciones más citada es la dada
por Coase en su conocido artículo "La naturaleza de la empresa". Como
explicación central viene a decir que la empresa lo que hace es sustituir al
mercado pues recurre a él cuando los costes de producir fuera de la empresa son
más bajos que los que existen dentro de la misma. Además aparece lo que más
adelante se ha ido desarrollando, que son los llamados costes de transacción,
concepto que en ocasiones aparece un poco difuso. Se entiende que son los
costes de información (identificar y poner en contacto a las partes que
intervienen en la transacción), de negociación (negociar y redactar los
contratos) y de garantías (vigilar su cumplimiento)[12]y que explican en parte
por qué se produce la integración vertical de las empresas y también lo
contrario, y que llevado al extremo supondría o bien la desaparición de las
empresas en su concepción tradicional, o bien la existencia de una sola
empresa. (Sobre esto se volverá más adelante).
Existen además diversos planteamientos que
complementan en diferentes aspectos a los básicos ya señalados y que son una
profundización en ésos diferentes aspectos para intentar comprender mejor el
funcionamiento de la empresa. Algunos de éstos enfoques se indican a
continuación.
La consideración de que "la transacción es
la unidad última del análisis económico"[13], que para los
institucionalistas (siguiendo la tradición de Commons) es fundamental el
análisis de las transacciones para el estudio de la economía, son las
consideraciones transaccionales y no las tecnológicas las que determinan el modelo
de organización a adoptar y proponen atender a los atributos humanos
fundamentalmente para entender mejor los problemas de mercados y jerarquías.
Esto está relacionado con algo que Hayek plantea[14]acerca de la racionalidad
limitada del individuo, al señalar que en relación a la organización, los
límites deben abordarse en términos operacionales. Parte
del conocimiento para tomar decisiones
económicas eficientes no puede expresarse en términos de agregados
estadísticos, sino que en gran medida es de naturaleza idiosincrásica
(conocimiento de la gente, de las circunstancias locales y circunstancias
especiales).
El problema económico (siguen las ideas de
Hayek) tan sólo tiene interés ante las variaciones de los acontecimientos y las
cambiantes condiciones del mercado. Los precios, entonces, sirven como
estadísticas suficientes y eso economiza en condiciones de racionalidad
limitada.
Algunas de las explicaciones de Williamson
proceden de los conceptos institucionales (más adelante se volverá sobre éste
tema) para lo que recurre a las ideas de Commons, se refiere a la explicación e
importancia de la acción colectiva. La cooperación surge no de la armonía de
intereses sino de la invención de instituciones que persiguen orden en el
conflicto (son normas funcionales de acción colectiva). Los acontecimientos
esperados, "lo venidero" sobre el presente cambiante se aplica a la
contratación recurrente en condiciones de incertidumbre, para lo que se
requieren adaptaciones sucesivas, es importante en las transacciones.
Para Coase, la empresa economiza costes de
transacción por la confiabilidad, las ofertas-precios se conocen y se da una
situación de un contrato incompleto (de empleo) que disminuye el coste de
negociar por uno completo y permiten la adaptación ante servicios cambiantes,
al ser los contratos algo generales.
Aperecen diferentes explicaciones y
puntualizaciones sobre puntos concretos que permiten centrar y comprender
aspectos de la empresa, aunque en general no se encuentran explicaciones
completas de la empresa, se dan por sobreentendidas, ésas diversas
explicaciones hacen énfasis en aspectos muy concretos.
En general se concibe a la empresa como una
organización de producción más eficiente de lo que las partes que la
constituyen producirían por separado[15]. También se entiende a la
empresa como resultado de sinergias en un momento dado, lo que permite explicar
las economías de escala, y esto tiene que ver con los planteamientos
tecnológicos.
Hay asimismo referencias a los aspectos
contractuales a largo plazo, con problemas de oportunismo que aparecen, o el
punto de vista de contratación incompleta, que surge ante contingencias.
Se destacan las tendencias de la empresa hacia
el monopolio por medio de la integración, hecho ya observado por A. Smith[16].
Hay diversos estudios sobre el tamaño de la
empresa que surgen de los planteamientos tecnológicos, al analizar las
economías de escala a que pueden conducir.
Al analizar la hipótesis de la maximización de
beneficios, surgen dudas derivadas de las formas de propiedad de las empresas,
de las formas de gestión[17]y aparecen también las
teorías de agencia, sobre actuaciones gerenciales, etc., con resultados
diversos.
Para otros autores el conocimiento reside en la
memoria de la organización y ésta reside en la rutina de la actividad. La
organización recuerda "haciendo"[18].
Otros autores consideran a la empresa como una
relación contractual, a partir de esto se definen sus diversos aspectos, al
entender que los agentes actúan en un marco empresarial, llevados por su propio
interés, éste marco es la empresa, que es concebida como un conjunto de
contratos de factores de producción. Al darse además la separación entre
propiedad y gestión, el control se explica por la teoría del "conjunto de
contratos" en cuyo seno se da una organización económica eficiente[19].
Otra forma de ver a la empresa es suponer que
en su comportamiento, en su forma de actuar, lo hace como un mercado, resultado
a su vez de un equilibrio complejo[20].
No obstante se puede apreciar que no aparecen,
en general, definiciones muy precisas de empresa, quizá sea básica la que la
considera como una "coordinación gestionada"[21]. Un punto de partida
puede ser el de Demsetz que considera a la empresa como una unidad de
producción especializada, con un elemento identificador, que es la coordinación
gestionada. Aparte está la influyente visión de Coase, ya señalada antes.
De la teoría de la especialización se deduce
que "las empresas existen porque producir para otros, en comparación con
la autosuficiencia, es eficiente; ésta eficiencia se debe a las economías de
escala, a la actividad especializada y al predominio de costes de transacción
bajos, que no elevados"[22].
Alchian y Demsetz[23]sostienen que la empresa
capitalista clásica se establece al asignar la tarea de supervisar a un especialista,
cuyo incentivo para supervisar es su derecho a la renta "residual" y
los incentivos para trabajar dependen de la correspondencia entre esfuerzo y
recompensa, aunque Stiglitz matiza que los derechos al beneficio suponen que
deben cumplir funciones de incentivos y de distribución del riesgo.
La organización económica en la que los
propietarios de los recursos cooperan entre sí, utiliza de forma más que
eficiente sus ventajas comparativas en la medida en que facilite el pago de
remuneraciones en relación a la productividad. La especialización productiva
exige que las variaciones en la remuneración de mercado recaigan en los
responsables de los cambios de producción[24].
Hay dos condiciones necesarias para que surja
la empresa (la base está en que la función de utilidad se compone de algo más
que riqueza monetaria) y son que puede incrementarse la productividad por medio
de la producción en equipo y que resulta rentable estimar la productividad
marginal observando o especificando la conducta de los factores.
Todo esto lleva a la organización contractual,
a la empresa capitalista que tiene como razones: la producción conjunta de
factores, varios propietarios de los factores, una parte común a todos los
contratos de los factores que entran, derecho a renegociar el contrato de
cualquier factor de forma independiente, derecho sobre el producto residual,
derecho a vender su posición central-contractual-residual.
Piensan también éstos autores que en la empresa
compiten factores, que la empresa puede contemplarse como un mercado de
propiedad privada, con lo que compiten dos clases de mercados, el ordinario y
la empresa.
Hay otros enfoques en los que se piensa que el
management sustituye al mercado, sobre todo para coordinar flujos de productos
a través de los procesos de producción y distribución[25]. La empresa actual tiene
como característica específica tener muchas unidades operativas y estar
dirigida por una jerarquía de ejecutivos asalariados (se dan intercambios
internos) y aparece cuando los resultados (productividad, costes,...) superan a
los del mercado. Las ventajas de éste proceso de internalizar aparecen con la
jerarquía managerial. Cuando la eficiencia de la coordinación administrativa es
superior a la del mercado, aparece éste sistema.
La propia jerarquía establecida es fuente de
poder y permanencia; la empresa moderna adquiere vida propia. Los gerentes
asalariados se profesionalizan y especializan. El crecimiento y la
profesionalización gerencial independizan la propiedad de la dirección.
Al buscar el manager su estabilidad y
permanencia a largo plazo, las políticas se adoptan en ésa dirección y no en la
maximización de beneficios.
Al seguir creciendo y dominar sectores
estratégicos de la economía, la empresa acaba modificando las estructuras de
ésos sectores.
Como es natural, también aparecen ataques a los
planteamientos de la empresa convencional[26]. Por una parte los
llamados radicales sostienen que la estructura habitual de las empresas está
dictada por consideraciones de poder más que de eficiencia y por otra los
llamados neoclásicos de la autogestión defienden la eficiencia de las empresas
gestionadas por sus trabajadores sobre la base de una teoría microeconómica
relativamente ortodoxa.
En la economía neoclásica domina la estructura
convencional de acuerdo con la cual , el capital contrata trabajo.
La teoría económica ortodoxa no explica la
estructura de las empresas..
El esfuerzo ( del trabajador) con resultados
propios para sí o no, estimula o
desincentiva.
Como puede apreciarse hay diferentes formas de entender
la empresa, haciendo énfasis en muy diversos aspectos, de manera que entre
todos dan una idea más completa, aunque también ésas ideas son válidas para
diferentes clases de empresa en diferentes medidas. Aparece la justificación de
la empresa por el riesgo, la idea de que sustituye al mercado, apareciendo los
costes de transacción, los aspectos contractuales, la coordinación de factores
productivos, los aspectos manageriales, la teoría de la agencia, la teoría de
los contratos,...
Son explicaciones de la empresa, intentos, en
cierta forma, de una teoría de la empresa.
El asunto no es fácil dada la enorme
importancia de la empresa como uno de los actores económicos fundamentales,
dada su gran diversidad en sectores, tamaños, tecnología, organización, etc.,
lo que hace difícil conseguir una generalización de las diferentes
características de las empresas.
Hay algunos enfoques que pueden verse un poco
críticamente de manera que permitan comprender un poco mejor lo que es la
empresa, sobre todo en algún aspecto, de acuerdo con el propósito de éste
trabajo.
Algunas preguntas que surgen de inmediato son
entonces: ¿qué es la empresa realmente?, ¿cómo funciona?, ¿qué es el mercado?,
y quizá algunas otras que puedan surgir. Las respuestas deben permitir alcanzar
algún resultado.
Habrá que averiguar qué es común a las
empresas, a qué clase de las mismas, qué consecuencias económicas tiene la
manera de funcionar las empresas.
Los
mercados
Puesto que las empresas actúan en el mercado,
será conveniente revisar qué es el mercado y cómo es el mercado en el que
actúan las empresas.
El mercado es la institución (las instituciones
son otro punto a considerar más adelante), es el lugar en que se realizan parte
de las actuaciones de los compradores y vendedores de bienes y servicios, es un
"acuerdo conceptualizado para casar ofertas y peticiones, para
intercambiar derechos y para la revelación de los precios que hacen posibles
éstos intercambios, pero las actividades que logran ésas cosas se encuentran
dentro de las empresas"[27]. Es el lugar en que
efectúan las transacciones los compradores y vendedores tanto de bienes y
servicios como de factores productivos. El sistema de precios, en principio, se
encarga de ajustar ésas transacciones, ésos intercambios. Las transacciones son
de muchas clases, de bienes y servicios para el consumo directo y también para
el uso intermedio (como los factores productivos) por lo que no son mercados
intercambiables, no son homogéneos, será necesario diferenciar ésos mercados.
Como los bienes y servicios hasta llegar a ser tales necesitan con frecuencia
un proceso de transformación de bienes intermedios, el mercado de ésta clase de
bienes, de consumo no último, en alguna medida será dependiente del mercado de
la primera clase de bienes y no está claro que sea únicamente el sistema de
precios el que ponga de acuerdo a compradores y vendedores de bienes y
servicios en éste segundo mercado.
Un ejemplo del mundo real quizá permita
explicarlo mejor. Consideremos un bien cualquiera, ropa confeccionada, pantalones
o camisas. El proceso de producción hasta que llega al consumidor último es
largo, desde el algodón, pasando por la hilatura, fibras artificiales, si
también están en la composición del tejido, tejeduría, estampado, acabado,...
confección y por último la distribución al consumidor final. Supongamos además
que el proceso de producción no está integrado verticalmente y que cada fase
del proceso de producción la efectúan diferentes empresas. Detengámonos en la
última fase de la producción, en la confección. En ésta fase el proceso
funciona de la siguiente manera: el distribuidor último, que con antelación
suficiente ha calculado sus necesidades de producto (cantidades y fechas),
busca la coordinación de los factores productivos, en ésta fase del proceso, en
el mercado (esto recuerda las ideas de Coase) de talleres de confección
(coordina factores productivos sin estar integrados en la estructura
tradicional de la empresa). Hay que aclarar que éstos activos de los talleres
de confección no tienen excesiva especificidad[28], esto se ve con claridad
al observar éste mercado, que no es necesario detallar en éste momento.
Si el distribuidor de ropa, de pantalones, es
hegemónico en su mercado (como así sucede en gran parte de los sectores en éste
momento), ofrece al confeccionista garantía de trabajo, eso es al menos lo que
cree el confeccionista. Siendo así las cosas, se observan algunas
peculiaridades, el distribuidor es hegemónico en el mercado del producto de
consumo último y también en el mercado de demanda del factor productivo, ya que
es un factor poco específico, en consecuencia fácilmente sustituible y además
es un mercado totalmente subordinado al del producto. El confeccionista tan
sólo tiene un mercado posible, que es intermedio y depende y es dominado por el
distribuidor, y además sabe que tiene competencia en precios y en condiciones.
Por lo general ofrece menor riesgo en cuanto a
pago, lo que le permite imponer los precios y las condiciones. El
confeccionista prefiere la garantía de cobro aun a costa de un precio inferior
y peores condiciones, que no vender lo mismo a un distribuidor no hegemónico
que no le ofrece ésas garantías, salvo en el caso de un contrato perfectamente
completo en todos los órdenes, y aun así corre el riesgo de perder definitivamente
al distribuidor importante pues sabe que con facilidad encontrará sustitutos en
el mercado de factores, incluso en condiciones más ventajosas en cuanto a
costes y beneficios derivados de ésta parte del proceso, ya que ésa oferta de
factor productivo es de escasa especificidad.
En éste caso no ha sido el sistema de precios
quien ha regulado las transacciones, sino otros factores tales como la
hegemonía ejercida en el mercado, los precios han podido influir pero en menor
medida dado quién tiene el poder en el mercado.
No existe en éste caso una coordinación o un
acuerdo por medio del sistema de precios aunque sean tenidos en cuenta por
parte del comprador de factores productivos pues puede imponer los precios al
ser el de factores un mercado "cautivo". Puede considerarse que
existe un monopolio o un oligopolio de demanda de factores en el que se imponen
los precios y las demás condiciones, con escasas posibilidades para el
vendedor.
Volviendo al principio en que se considera
habitualmente que el mercado ajusta las transacciones por medio del sistema de
precios, no suele tenerse en cuenta tampoco que el ajuste puede producirse por
cantidades, dados unos precios. El ejemplo puede ser el mismo pero visto desde
el lado de la demanda del consumidor último. Cuando por los medios que sean el
oferente de ropa logra unos precios de venta muy bajos y puede mantenerlos para
cualquier cantidad de producto al lograr unos costes de los factores
productivos muy bajos y en cantidades
ilimitadas, puede ofrecer las cantidades de pantalones o camisas a ésos precios
más bajos y en éste caso el hipotético
equilibrio entre la oferta y la demanda se produce tan sólo por variaciones de
las cantidades, es decir, no modifica los precios y ajusta las cantidades, sino
que la cantidad ofrecida en principio es independiente de los precios en buena
medida.
Lo que se produce en el mercado son
transacciones, para que éstas se den es necesario que se aclaren los derechos
de propiedad, las transacciones generan derechos de diversas clases, si éstos
derechos no están delimitados y además no pueden hacerse cumplir con claridad,
aumenta la incertidumbre y el volumen de las transacciones disminuye. (Al ver
el marco institucional se volverá sobre esto)
En general se considera que las transacciones
son adecuadas cuando las partes que intervienen quedan conformes, con sus
derechos cumplidos; esto no significa que las transacciones sean justas o
injustas, sino conformes a normas, que tiene más que ver con los derechos
establecidos en cada momento y en cada sociedad, con los valores, con la manera
de establecer las instituciones las "reglas del juego".
Para que los derechos se cumplan, el mercado,
realmente son las transacciones, suele estar sometido a numerosas regulaciones,
es decir, delimitación de derechos que proceden del marco institucional. El
mercado en éste sentido sólo existe cuando están establecidos los derechos
sobre las transacciones. Lo que lo define y lo que en él se juega son derechos
sobre transacciones. En principio ésos derechos no son de nadie, acaban siendo
de quien primero llega y se apropia de ellos, de quien llega en mejores
condiciones para garantizárselos y para asegurarse su cumplimiento, ya sea
legal, ilegal o alegalmente, lo importante es que ésos derechos atribuidos se
cumplan. Hay ejemplos de derechos no legales pero establecidos con fuerza para
hacerlos cumplir en un mercado determinado, por ejemplo, los asuntos de la
mafia.
En éste sentido los planteamientos que
consideran a la empresa como un mercado particular, cerrado y reducido ante
otro mercado más amplio, el exterior, seguramente no tienen en cuenta que en
éste mercado-empresa no hay transacciones, éstas se han llevado a efecto antes,
y los derechos generados en la transacción han permitido disponer de factores
productivos que ya no están en el mercado, a partir de ése momento la empresa
ya puede disponer de su coordinación y
emplearlos como crea conveniente y con independencia de su dinámica propia,
pero los derechos que han permitido llegar a ésa situación generados en una
transacción, son anteriores, se han adquirido antes, entonces se produce el
ejercicio, la utilización de ésos derechos, pero ya no hay transacciones, ya no
actúa el mercado, no es un mercado ésa empresa, es otra cosa.
De la misma forma, el mercado no coordina
factores productivos, no es su función, se recurre a él para adquirir unos
determinados derechos que son resultado de una serie de transacciones,
reguladas por el sistema de precios o por otros sistemas, como es el caso de
mercados "cautivos", como se ha explicado antes. Si ésos derechos
sobre factores productivos los adquiere una empresa, los coordinará una vez
obtenidos en el mercado, y ésa coordinación puede tener lugar dentro o fuera de
lo que solemos entender por empresa, efectuada con mejores o peores resultados,
eso no depende del mercado (indirectamente sí, porque también habrá mercados de
coordinadores de factores productivos), con derechos establecidos por contratos
de larga duración o de corta duración y más o menos perfectos y de acuerdo con
las necesidades de la empresa.
En general, la empresa al coordinar factores
productivos busca entre otras cosas la eficiencia empresarial, pero al recurrir
al mercado en determinadas condiciones y circunstancias suele darse una
contradicción entre eficiencia empresarial y asignación social eficiente de los
recursos (se verá más adelante).
La empresa al adquirir los derechos sobre los
factores productivos, si no se explicita lo contrario, adquiere su uso, su
coordinación y todos los resultados de ejercer ésos derechos, como por ejemplo,
los aumentos de productividad a que pueda dar lugar el ejercicio de una mejor
coordinación.
Cuando los factores pueden competir
directamente en el mercado más específico de la empresa, lo que hace al
contratarlos es desarrollar contratos más completos que le permitan seguir
ejerciendo el dominio sobre "su mercado", sería el caso de las
franquicias.
En un mercado de factores productivos de
competencia perfecta, la empresa no aseguraría la continuidad de su producción o
los precios y además podría acabar pagando precios superiores, por lo que
podría verse obligada a establecer contratos menos ventajosos o integrando
verticalmente ésa parte del proceso de producción.
Cuando la empresa recurre al mercado para
llevar a cabo una parte de su proceso de producción, no es que el mercado
sustituya a la empresa, aparece otro tipo de empresa en la que tendrá especial
importancia la organización, tal como se verá más adelante.
Puede verse que hay diferentes clases de
mercados, con distintas características, que permiten realizar transacciones de
diferente naturaleza y en distintos niveles y grados.
La
empresa y los mercados
Todo lo visto lleva a revisar algunos aspectos
de la empresa. Si la empresa coordina su producción con otra clase de acuerdos
o contratos que le permiten seguir produciendo según sus necesidades y ésta
producción tiene lugar de manera diferente a la "tradicional", ese
porque los derechos adquiridos en el mercado de factores productivos le
permiten hacerlo y además, como es lógico, le resultará más beneficioso,
partiendo de que se encuentra en una situación de dominio en el mercado de
factores y puede actuar así. La empresa no sustituye al mercado, sigue
manteniendo sus características específicas: ganar dinero por medio de la
producción de bienes y servicios, para lo que necesita coordinar factores
productivos. En ningún lugar está determinado que ésa coordinación deba ser de
una forma determinada. Lo que sucede es que aparece otra forma de empresa,
dentro de las muchas existentes, será necesario analizarla.
Lo que la empresa hace de una u otra forma es
intentar ganar dinero, puesto que se supone, de acuerdo con la teoría
neoclásica, que actúa racionalmente, y en un sistema como el actual se supone
que la máxima racionalidad es ganar la mayor cantidad de dinero, la teoría lo
expresa diciendo que la empresa maximiza sus beneficios.
Esto, como se ha señalado antes, se cuestiona
en ocasiones al explicar que el objetivo de maximizar los beneficios es
incompatible con otros que tienen las empresas, tales como aumentar el valor
para el accionista, crear valor, aumentar su hegemonía en el mercado, los
intereses contrapuestos de gerentes y ejecutivos y accionistas sobre todo en
las empresas grandes, etc.
Lo de la maximización del beneficio aunque
cuestionado por algunos al observar que las empresas tienen otros objetivos,
estos no son contradictorios con éste supuesto de la teoría neoclásica. Hay
explicaciones que permiten sostener éste supuesto.
Es una observación antigua, ya A. Smith explica
que "en el sistema mercantil vemos constantemente que se sacrifica el
interés del consumidor a favor del productor"[29].
Si la empresa llegase a alcanzar uno de sus
objetivos, ser hegemónica, ser monopolista, estaría en condiciones de maximizar
sus beneficios con toda certeza. La hegemonía es un objetivo estratégico de las
empresas que logran estar en condiciones de poder planteárselo, la empresa en
éste caso es maximizadora de beneficios a largo plazo.
En el corto plazo las empresas también buscan
los mayores beneficios posibles. En primer lugar, una empresa sin beneficios o
con beneficios muy ajustados tiene bastantes posibilidades de acabar
desapareciendo. Por otra parte no se tienen demasiadas noticias de empresas que
en cada momento no intenten obtener los mayores beneficios posibles que
seguramente en su definición no coinciden con lo que la teoría económica dice
de igualdad entre el ingreso marginal y el coste marginal ya que normalmente no
es una preocupación de los empresarios definir las funciones de costes e
ingresos, calcular sus derivadas y demás, aunque sí tienen en cuenta algo que
puede considerarse parecido como es conocer los umbrales de rentabilidad, los
costes de oportunidad,.... Pero hay algo más y es que en el mundo real, complejo
e incierto se carece de la totalidad de información que podría permitir en cada
momento maximizar los beneficios, lo que no quiere decir que los empresarios no
procuren en cada momento conseguir los mayores beneficios posibles.
La esencia de la empresa capitalista es ganar
dinero, la maximización en lo posible, la producción de bienes es necesaria
para éste fin. Es lo mismo que el consumidor, su esencia está en satisfacer sus
necesidades para lo que utiliza bienes y servicios y procura que su función de
utilidad (que es subjetiva) sea lo mayor posible. Si para estar satisfecho no
necesitase consumir nada, alcanzaría sus objetivos exactamente igual. El asceta
(si es que existe alguno en éstos tiempos) seguramente estará igual de
satisfecho que el consumidor normal y cumple sus objetivos sin apenas consumo
de bienes, y el consumidor compulsivo jamás estará satisfecho por más que
consuma. Se podrán decir muchas más cosas acerca del consumidor desde otros
puntos de vista, pero desde el punto de vista económico, lo único que interesa
es que el consumidor desea satisfacer sus necesidades y esto produce hechos
económicos de una naturaleza determinada.
Con la empresa sucede algo parecido. El
empresario o el propietario o los propietarios o los accionistas, tan sólo
tienen interés en el beneficio, lo refleja perfectamente la siguiente
explicación de lo que esperan los inversores: "los ferrocarriles no han
sido construidos para el bien de nuestro querido pueblo. Estas habladurías son
una tontería. Han sido construidos por hombres que invirtieron su dinero y
esperaban obtener beneficios con ellos"[30]. Si su objetivo fuese
producir determinada clase de bienes la gente no adquiriría acciones de
cualquier empresa que le produjese beneficios, sino tan sólo las de aquéllas
cuyos productos le interesasen o que su forma de producir o de estar
organizadas fuesen especiales, seguramente algunas actividades necesarias no
podrían explicarse sin la obtención de beneficios. La gente adquiere acciones
de empresas con el fin de ganar dinero. Que además alguna clase de empresa
tiene otros objetivos, incluso prioritarios al de maximizar sus beneficios en
muchos momentos (al explicar la organización se verá mejor todo esto), no
impide considerar como esencial a la empresa la búsqueda del beneficio.
Para ganar dinero las empresas producen bienes
o prestan servicios que permiten satisfacer necesidades, es un hecho económico
que a su vez origina otros hechos económicos. La motivación puede ser de
cualquier clase, "la actividad económica puede tener cualquier motivo, aun
espiritual, pero su significado es siempre la satisfacción de necesidades"[31].
Algunas características de la empresa pueden
resumirse indicando que es una organización cuyo objetivo es ganar dinero para
lo que tiene como medio la producción de bienes y servicios, coordinando
factores productivos (utiliza capital y trabajo), es propiedad de alguien que
tiene una serie de derechos. La empresa es algo más, está sometida a cambios
constantes, seguramente resultado del avance tecnológico y del crecimiento del
mercado que en parte se debe a al propia actividad de la empresa, su actuación
se produce en un marco institucional determinado con el que existe
interrelación. Quedan aspectos por aclarar y por averiguar y explicar algunas ligeras
críticas a algunas de las explicaciones existentes.
Para producir bienes y servicios la empresa
necesita disponer de factores productivos y coordinarlos (es una de las
características de la empresa). La coordinación puede hacerse de varias formas,
la manera que suele considerarse habitual es la de ir al mercado de factores
(consideremos de momento sólo el trabajo) y adquirir los derechos para disponer
durante unas horas cada día, con bastante discrecionalidad teórica, y en
general en un lugar determinado (el lugar físico en que la empresa produce),
mediante un contrato más o menos completo. Esto da derecho a la empresa a
utilizar ésos factores productivos y a los trabajadores a recibir una
contraprestación prefijada, con independencia del trabajo concreto que
desarrollen. Es innegable que la contratación señalada tiene unos costes de
información, de contratación, de cumplimiento de lo acordado. Llevar a cabo la
producción de ésta manera requiere formas de organización determinadas.
La empresa puede coordinar la producción de
manera diferente y con formas organizativas también diferentes, es cuando en el
mercado de factores productivos establece otra clase de derechos con otro tipo
de contratos (el ejemplo de unas páginas anteriores lo muestra), es cuando la
empresa recurre directamente al mercado para producir y ya no necesita
sustituir a ése mercado, eso viene a decir Coase en su artículo citado La naturaleza de la empresa.
No está muy claro esto. Lo que hace la empresa
es coordinar la producción de manera diferente, contratando en el mercado de
factores productivos, igual que en la primera idea de empresa, pero con
condiciones distintas. Al final del proceso la producción sigue siendo
propiedad de la empresa y ésta la lleva al mercado para satisfacer las
correspondientes necesidades. De ésta forma no parece que suceda lo que se
derivaría de los planteamientos de Coase, que desaparecerían las empresas o que
existiría una sola empresa. Aparece otra forma de empresa, con otro modo de
coordinar la producción, con otra forma de organizarse, y aparecen más empresas al producir lo que
antes estaba integrado verticalmente de forma separada legalmente.
Un ejemplo ayudará a aclararlo. Siguiendo con
el ejemplo anterior de la confección. Si la empresa que vende directamente al
consumidor los pantalones o las camisas, que, recordemos, es hegemónica en ése
mercado, inicialmente tenía dentro de su organización vertical el taller de
confección, con la propiedad de los activos (máquinas,...) y una relación
contractual con los correspondientes trabajadores, cuando encuentra que fuera
de su organización vertical ésa parte del proceso, que conlleva escasa
especificidad de activos, es más barata y además, dada su hegemonía, va a
tenerla garantizada, se desprende de su taller de confección y contrata ésa
parte de la producción de su producto fuera de su organización vertical.
La disgregación de ésa parte de la producción
necesita que a su vez alguien organice y coordine una serie de factores
productivos, más reducidos seguramente, y en consecuencia aparezca otra empresa
distinta, con parte de las características productivas de la primera, pero sin
hegemonía en el mercado, según se ha explicado antes.
La producción final sigue siendo propiedad de
la primera empresa. Lo que ha hecho ha sido coordinar de otra forma la misma
producción, ha llevado el tejido de su propiedad al taller de confección y lo
ha recogido confeccionado con mayor valor añadido, que ha generado para sí el
taller externo y que antes generaba la empresa inicial, tan sólo ha comprado
una parte del valor añadido, que por sí sólo no es capaz de satisfacer
necesidades, y que añade al que tenía al llegar al taller. A cambio la primera
empresa ha aligerado su balance y ha reducido su riesgo, lo que le permite
actuar de otra forma para alcanzar sus objetivos de hegemonía, pero la
producción es íntegramente de la empresa,. Suponiendo que en otro tipo de
producto, por ejemplo automóviles, la producción disgregada fuese para hacer
las tapicerías de los asientos y la empresa tapicera adquiriese el tejido,
aunque hasta que la empresa automovilística no le comprase ésa tapicería, ésa
producción específica podría ser de la empresa tapicera, pero dado que las
características de la producción y del producto las marca la empresa automovilística,
no tendría la posibilidad de vender ésa producción en mercado alguno, con lo
que equivale a ser producido por la empresa hegemónica.
De una forma u otra la producción disgregada es
de la primera empresa y la coordinación de la producción total también, que es
una de las características específicas de la empresa.
También habrá cambiado la organización de la
empresa, que si puede considerarse como un factor productivo en alguna medida,
marca como tal el control y la coordinación de toda la producción de la
empresa, se ha adaptado (la organización) a la nueva situación para que la
empresa logre sus objetivos.
Si el activo que produce ésa parte del producto
es muy específico, ante el riesgo de descontrol de la producción, la empresa lo
integra verticalmente en su organización, o tiene alguna clase de control sobre
la propiedad o sobre su total utilización.
En cierta forma la idea de que la empresa
sustituye al mercado y que son los precios los que determinan ésta
circunstancia, teniendo en cuenta además los costes de transacción ocurre en
ocasiones, pero han de darse unas circunstancias especiales y cuando esto
sucede se origina otra estructura de empresa, otra organización, otra forma de
coordinar la producción. Realmente supone un mercado de factores productivos
libre, tal como sugiere el modelo de competencia perfecta, aunque con costes de
transacción.
La empresa puede sustituir al mercado
únicamente en el mundo neoclásico, pero éste es un mundo ideal, sin fricciones,
con información perfecta, que ayuda a entender el mundo real. Es algo parecido
a la ley de la gravedad de la física, sabemos que en condiciones ideales (el
vacío), todos los cuerpos caen a la misma velocidad, pero cuando ésas
condiciones desaparecen (el mundo real) los cuerpos funcionan de otra forma que
se entiende mejor al compararla con la ideal.
Si los factores productivos se encontrasen en
un mercado de competencia perfecta y por lo tanto no hubiese empresas
hegemónicas y con una tecnología determinada, la forma de coordinar la producción
sería otra, el sistema de precios daría una información perfecta, habría
escasas razones para la integración vertical de la producción y habría escasos
motivos para que las empresas cambiasen su situación.
Para que se produzca ésta situación de sustitución
por el mercado deberían darse circunstancias concretas, a saber: empresas
hegemónicas en los mercados de bienes finales y consecuencia de esto también en
el de los factores productivos que permiten producir ésos bienes, mercado de
factores productivos escasamente específicos y con posibilidades de exceso de
capacidad productiva, derechos sobre las transacciones del mercado de factores
favorables para la empresa hegemónica y no necesariamente estructurados o
totalmente normalizados y un marco institucional acorde.
Las causas de que esto suceda están en el
avance tecnológico, en el ensanchamiento del mercado, en los consiguientes
cambios institucionales que llevan a nuevas formas de organización de las
empresas.
Las empresas al actuar de ésta forma no sólo no
pierden hegemonía, sino que suelen aumentar su dominio, ya no necesitan el
proceso vertical de producción, en ocasiones puede ser incluso un freno. Lo que
hacen al actuar de ésta forma es aumentar su capacidad de crecimiento y de
dominio, su competencia real está en otro mercado, en el cliente final. Surge
la necesidad de innovar, la creación de "organizaciones
inteligentes", los planteamientos estratégicos, según se verá al revisar
los aspectos organizativos.
Otra consecuencia que suele aparecer en según
que circunstancias es una asignación ineficiente de los recursos, no desde el
punto estrictamente empresarial.
Quedan numerosos puntos por aclarar, algunos se
verán al hablar de la organización, aspectos como las formas de propiedad, las
necesidades y origen de los recursos económicos, el control, el crecimiento del
mercado, la concentración en los diferentes sectores, la eficiencia
empresarial, el poder en las empresas.
Hay que considerar además varios mundos
empresariales, están los distintos tamaños de empresa, su función, su
importancia, sus objetivos, de tal modo que no es generalizable lo visto a
todas las clases de empresas.
LA
ORGANIZACION
Conceptos
Ya se ha señalado que Marshall introduce la
organización como un cuarto factor de la producción. Admitida su importancia,
pude ser de interés recordar algunos aspectos de las formas organizativas de
las empresas actuales con el fin de intentar comprender un poco mejor qué es
realmente la empresa.
Lo que antes ha quedado insinuado es que debido
a diversos factores o fuerzas, las empresas son impulsadas al cambio en su
forma de actuar y que la organización aparece como un elemento clave en el
desarrollo de la empresa para alcanzar mejor sus objetivos.
El diseño de una organización supone una creación
artificial para lograr unos fines determinados. En ése diseño de las
organizaciones suelen aparecer una serie de puntos bastante generalizados, así:
el análisis funcional o de tareas, actividades y procesos para que la
organización alcance sus objetivos, el estudio de la autoridad que ordena
niveles jerárquicos y permite actuar con responsabilidad y control y los
procesos de decisión que según su función, autoridad y preferencias de cada
individuo y de acuerdo con la información recibida, llevará a cabo elecciones y
una gestión que sean compatibles con los objetivos de la organización.
Al diseñar cualquier organización hay que tener
presentes una serie de fuerzas que le afectan e influyen, de manera especial
las del entorno, las tecnológicas y también los valores humanos.
La teoría de la organización lo que hace es
integrar diferentes clases de conocimientos, especialmente los económicos, los
sociológicos, los administrativos y los psicológicos con el fin de que una
organización, la empresa, adquiera características y dinámicas propias.
La empresa como organización abarca los
aspectos técnico, humano, administrativo, de dirección, cultural y de poder.
No es necesario en éste momento repasar las
distintas escuelas de organización a lo largo del tiempo, pero sí puede verse
en ésas diferentes escuelas cómo han ido evolucionando el concepto, la realidad
y los objetivos de las empresas, desde la consideración mecánica del individuo
dentro de la organización hasta el momento actual en que aparecen organizaciones
complejas en las que se da importancia a la creatividad del individuo. La
organización de las empresas ha evolucionado con sus necesidades, resultado a
su vez de las distintas situaciones, influencias del entorno e impulso técnico
y formación de sus miembros. Cada sistema, cada forma productiva establece las
estructuras organizativas que en cada momento permiten alcanzar los objetivos
propuestos.[32]
Como se ha indicado antes, las diferentes
propuestas y escuelas de organización van desde la concepción de la
organización como sistema cerrado poniendo el énfasis en los aspectos meramente
productivos, tratando de racionalizar los procesos, para gradualmente ir
incorporando factores de psicología, de sociología con el fin de una vez
alcanzada la racionalización incrementar la eficiencia, factores de control,
con planteamientos cuantificados, de mejora en la toma de decisiones, hasta
llegar a formas organizativas complejas, reflejo de un mundo complejo y lleno
de incertidumbres en el que los límites de la empresa no se ve claro dónde
están.
Al estudiar las formas actuales de organización
de las empresas se puede ver con más claridad su funcionamiento, su esencia y
cómo se van adecuando las formas y estructuras organizativas a los avances
tecnológicos, de manera que permiten a las empresas buscar sus objetivos en
cada momento de acuerdo con las posibilidades y oportunidades que surgen en
éste mundo dinámico e incierto por lo cambiante y por la constante necesidad de
innovación.
Estos cambios en las formas organizativas,
resultado a su vez de otros cambios, permiten ensanchar los límites
manageriales y dan como resultado organizaciones mayores, en las que aparecen
otra clase de problemas, pero que funcionan de acuerdo con los nuevos objetivos
que pueden plantearse las empresas.
Hay diferentes principios y variables que
aparecen tanto en el estudio de organizaciones existentes como cuando se
diseñan y se emplean para que las empresas alcancen sus fines. Las estructuras
y modelos organizativos buscan la efectividad (hacer las cosas, en concreto las
mejores), la eficiencia (hacer las cosas bien, con los menores esfuerzos y
recursos) y la eficacia (cumplir los objetivos).
Estos principios que estructuran las
organizaciones son diversos y se utilizan en mayor o menor grado según la clase
de empresa, su tamaño, actividad, etc.
Algo que aparece de forma constante es la
especialización, los flujos de información, las normas internas, el aumento de
la productividad, la incorporación de la tecnología, el desarrollo de la
formación y habilidades de los miembros de la organización, la influencia del
entorno, la importancia, en algunos casos, de la tecnoestructura, las formas de
control por parte de la propiedad..
El crecimiento de las empresas, de las
organizaciones es continuo, así, se crean organizaciones de diversa naturaleza
como las divisionales que llegan a funcionar como una "federación de
cuasiempresas" o como un grupo de sociedades; el poder se distribuye a
distintos niveles, se reparte a partir de los planteamientos de quien realmente
lo tiene en cada momento, del núcleo de verdadero poder y control y lo que se
pide a las divisiones autónomas son resultados. Permite el crecimiento de la
compañía con pocas limitaciones en éste momento. Además incorporan diferentes
niveles de tecnología y asumen los cambios o van por delante.
Cuando las empresas incorporan lo nuevo y son
capaces de integrar la situación de incertidumbre, complejidad y gran
competencia existente, lo que hacen es plantear nuevos cambios que les permitan
crecer más, aparecen nuevas formas de actuar en diferentes sentidos, lo que se
suele denominar ruptura institucional, plasmada por ejemplo en la clara
separación de la propiedad, en rupturas organizativas de lo tradicional que
lleva a la llamada ruptura de la cadena de valor. El fin es crecer más y
gestionar el cambio, lo que conduce a organizaciones flexibles para aprovechar
las oportunidades. Lo que se espera de los miembros de la organización es la
capacidad para identificar oportunidades por medio de organizaciones
innovadoras que permitan desarrollar actitudes y habilidades, también generar
nuevas oportunidades desarrollando la creatividad, generando ideas, en procesos
de I+D y al mismo tiempo la capacidad de identificar y afrontar los riesgos del
cambio.
El cambio consiste en manejar la incertidumbre
para aumentar el poder de la empresa, de la organización. El cambio es generado
por las empresas y afecta a las empresas, al mismo tiempo es causa de la
expansión del mercado.
Aparecen las denominadas organizaciones
inteligentes, en su origen está la formación continua de sus miembros,
individual o colectivamente, la sensibilidad ante la importancia del papel de
la propia organización, la visión más amplia; es la globalización, entendiendo
las actuales relaciones económicas como un medio para buscar el negocio donde
se encuentre. Esto también lleva a la necesidad de la innovación continuada.
Aparecen nuevas formas de dirigir y se diseñan
nuevas formas organizativas en respuesta al entorno. En las personas, en los
miembros de la organización, se considera la inteligencia, la información, la
capacidad innovadora, el talento, la capacidad de manejar la tecnología.
Los nuevos enfoques, expresados de manera
sucinta, son: downsizing (reducir la organización para lograr eficiencia),
rightsizing (ajustar el tamaño de la organización para reorientarla hacia
actividades estratégicas que creen valor), leaning (incorporar la filosofía de
la fabricación simplificada a una organización reducida o ajustable en tamaño y
funciones) y reengineering (reorientar o rediseñar).
Todo esto hace que la introducción del cambio
constante haga que los sistemas de gestión y coordinación cambien. Son
cruciales la información, las tecnologías de la información innovadoras, la
innovación, ya sea en productos o en procesos productivos y la disponibilidad
de las personas claves de la organización, con movilidad profesional y
geográfica.
Puesto que uno de los objetivos primordiales de
la empresa es dominar su mercado, la organización se dirige hacia el cliente y
hacia la calidad total en ése mundo cambiante. La empresa necesita la capacidad
de rediseñar su organización y su
asignación de recursos. Al buscar lo esencial, el cliente, su satisfacción, el
objetivo es competir eficientemente en esto, para lo que se eliminan las
actividades que se consideran innecesarias o que lastran a la empresa (por
costes excesivos, rigideces o ineficiencias organizativas), llegando a la
ruptura de la cadena de valor tradicional, esto significa diferenciación y
segregación de actividades y activos, liberación de recursos para poder crecer,
apareciendo nuevas relaciones contractuales, es la "externalización"
(nueva relación proveedor-cliente) o la fililización, según sea más
conveniente.
Se trata de intentar gestionar el cambio del
entorno, optimizar la descentralización para lograr la máxima capacidad de
respuesta y adaptación.
Son requisitos saber explotar las
oportunidades, conocer el origen de las ventajas competitivas o de los puntos
fuertes de la cadena de valor, utilización intensiva de la información y de la
comunicación, trabajo en equipo. Ante la ruptura de la propia cadena de valor
se integran de otra forma diferentes cadenas de valor
(proveedo-empresa-cliente).
La información, que es fundamental, se produce
en cantidades enormes y fluye a una gran velocidad hacia todas partes. Es
difícil controlar e interpretar de forma inmediata la ingente cantidad de
información que se genera. Se necesitan expertos, especialistas en temas muy
concretos para manejarla. También es necesario saber analizarla adecuadamente.
Se pierde amplitud y se gana profundidad. Al mismo tiempo la visión del entorno
puede estar sesgada y ser incompleta. Todo esto puede llevar a las
organizaciones a tomar decisiones erróneas en ocasiones y a que a veces tengan una existencia
efímera.
La organización es uno de los factores clave en
el desarrollo de las empresas que compiten por asegurarse el futuro y por
crecer. La literatura o la prensa especializadas recalcan aspectos de la
incertidumbre buscando formas de crecimiento, se habla de estrategias, de
información, de riesgos, de alianzas, de innovación, de configurar el futuro,
de adaptarse al futuro, de manejo del mercado, de anticipación al futuro, de
conocimiento del entorno[33], de que el beneficio no
está en crear valor sino en captar valor, del conocimiento, de tecnología,...
Realmente los objetivos que subyacen son los de
crecimiento constante y a cualquier precio, de dominio, de hegemonía, de
aspectos de poder.
Una de las consecuencias de todo esto es el
problema del gobierno de la empresa ante las grandes cantidades de recursos que
necesitan y captan. Empiezan a aparecer otras formas de propiedad y de
inversión, son los llamados inversores institucionales, con mayor concentración[34]o con diversificación, con
el añadido de un proceso de integración financiera internacional. Los objetivos
empiezan a cambiar en cierta forma, el interés está en la creación de valor
económico para las empresas (las formas de lograrlo son: un incremento del
beneficio operativo sin consumir capital adicional, invertir nuevos recursos
con un retorno superior a su coste o reducir el capital empleado sin afectar a
las operaciones), crear valor por encima del coste de oportunidad (en general
la deuda del Estado).
Se produce un alto grado de concentración
industrial en un mercado más amplio (está por encima de las fronteras de los
paises)[35].
Se dan cambios en la estructura de propiedad,
en los modelos de control, derivados a veces del proceso de integración
financiera internacional.
Cuando se produce la escisión (ruptura de la
cadena de valor) es debido a que se considera más eficiente que la integración
(que teóricamente sustituye al mercado)
El objetivo y el medio es buscar ventajas
competitivas para alcanzar la hegemonía. Se habla de estrategias en el mismo
sentido. Los planteamientos son[36]: ¿cómo hacer dinero la
empresa?, ¿en qué negocio o negocios?, ¿cómo competir?. La clave de los está en
lograr ventajas competitivas.
A veces se vuelve a la integración vertical.[37]Otras veces el crecimiento
conduce a diversificar.
Otro aspecto importante a considerar es el de
la innovación, ya sean los productos o en los procesos productivos, se
convierte en una variable estratégica.
Aparece también el tema del poder. "Las
grandes empresas son sistemas cerrados (de legitimidad cuestionable) con gran
poder económico, social y político"[38]. En alguna medida hay un
dominio sobre sus agentes externos (clientes, proveedores,...gobiernos), sus
decisiones tienen un carácter social importante. El mercado competitivo ha sido
sustituido por el oligopolístico[39]. Las grandes
organizaciones son entidades políticas[40]que establecen diferencias
(religiosas, étnicas, geográficas,...). El poder cambia al no adaptarse las
personas a las nuevas situaciones, incluso se concentra
Estrategia.
La innovación como variable estratégica
La competencia es la razón de ser de la
estrategia (establece objetivos, preve el entorno y planifica el empleo de
recursos)[41].
La esencia de la estrategia es la interdependencia de los competidores, busca una
ventaja competitiva. Son requisitos para la competencia estratégica: una masa
crítica de conocimientos relacionados con el proceso competitivo, la habilidad
para integrar éstos conocimientos y comprender las relaciones de causa y
efectos, imaginación para prever acciones alternativas y lógicas para analizar
sus consecuencias, disponibilidad de recursos más allá de las necesidades
actuales, para invertir en posibilidades de futuro.
Se diferencia entre estrategia corporativa
(ámbito de sectores y de mercado) y estrategia de negocios (en determinados
sectores o mercados).
Estas son ideas que se intentan llevar a la
práctica en los planteamientos estratégicos de las empresas. Dan una pauta de
los objetivos de las empresas.
Cuando en lo concerniente a las empresas se
habla de estrategia, lo que se está haciendo en realidad es hablar de dominio,
de hegemonía. Los planteamientos estratégicos de las empresas tienen como
objetivo el plazo largo, situarse en posición ventajosa en el futuro, una vez
alcanzada aparecerán nuevos planteamientos estratégicos. Los planteamientos
estratégicos en las empresas tienen origen militar, la idea de conquista, en
general guerrera, su inspiración está en lo mismo. "Para poder
diagnosticar las posibilidades de alcanzar la victoria, debemos examinar la
situación de partida mediante el análisis de cinco factores, y evaluar nuestras
propias fuerzas en comparación con las del contrario. El primero de los cinco
factores citados es el dao[42]. El segundo es el clima.
El tercero el terreno. El cuarto el mando. El quinto la organización"[43]. La cita corresponde a
una obra de estrategia militar importante en la inspiración de la estrategia en
las empresas relevantes de países que marcan el camino en el desarrollo
empresarial.
Lo que hay en esto es la idea de la acción
encaminada al dominio del mercado y de algo más si es posible. Una vez
satisfechos los accionistas el esfuerzo está en el dominio, en el poder en
diversos sentidos. Los instrumentos a disposición de las empresas son varios,
pero los que marcan ventajas son los innovadores.
En éste contexto la innovación tiene pleno
sentido. Las empresas suelen innovar en sus productos y en sus procesos de
producción con el fin de ganar mercado y superar a sus competidores. Para
desarrollar el proceso innovador es importante la organización, que también es
otro factor sometido a innovaciones.
Las innovaciones suelen considerarse
socialmente beneficiosas, la sociedad suele establecer normas y regulaciones
que impulsan la innovación, dando ventajas a las empresas que tienen éxito en
primer lugar. Con frecuencia las innovaciones suponen inversiones con cierto
riesgo, pero ante la posibilidad de lograr ventajas, las empresas hacen una
utilización estratégica[44].
El resultado del proceso innovador lo decide el
mercado por medio del sistema de precios como asignador de recursos que puede
ser eficiente o ineficiente.
A la empresa, el proceso innovador le afecta,
necesita orientar la nueva organización a que da lugar hacia el cliente y hacia
la calidad total, que es por lo que se compite realmente para lograr ventajas.
Los resultados de la actividad innovadora
pueden llevar a la empresa a diferentes situaciones.
El empresario "produce nuevas ideas
económicas (nueva información) y adquiere el control sobre los inputs
productivos necesarios para llevarlas a cabo"[45]. La búsqueda de
beneficios y demás objetivos por el empresario le hacen establecer relaciones
de inputs, tecnología y campos que ofrecen ganancias potenciales y se hacen
realidad con su acción. Las oportunidades para innovar están en la sociedad,
hay que encontrarlas. Un factor importante en éste sentido es la información.
Las innovaciones de productos dan una clase de
ventajas, las innovaciones de los procesos de producción buscan las ventajas en
los costes, el ideal para la empresa está en conseguir economías de escala. Las
mejoras en los costes pueden repercutir en los precios y consecuentemente en
mayor dominio del mercado y mayor grado de concentración industrial.
Las mejoras de proceso, según cómo se lleven a
cabo, pueden dar lugar a una asignación ineficiente de los recursos (puede
haber contradicción entre eficiencia de la empresa y eficiencia social en la
asignación de recursos, más adelante se entrará un poco en éste tema).
Lo fundamental de las innovaciones, desde el
punto de vista de la empresa, es que ofrecen oportunidades y dados los
objetivos de las empresas que se encuentran en situación favorable, intentan
utilizarlas estratégicamente para lograr ventajas que con frecuencia se dirigen
al dominio.
EL MARCO
INSTITUCIONAL
"No podemos ver, sentir, tocar y ni
siquiera medir las instituciones, son construcciones de la mente humana"[46].
La introducción del marco institucional supone
comprender mejor el por qué de las empresas y la dirección de su desarrollo,
ofrecen un marco más amplio para la comprensión de los hechos económicos.[47]
Las instituciones son las "reglas del
juego" que establece la sociedad, son las limitaciones que dan forma a la
interacción humana, una consecuencia de esto es que estructuran los incentivos
en toda clase de intercambios
Los límites se establecen en doble sentido,
incluyen tanto lo prohibido como las condiciones para actuar. En un mundo lleno
de incertidumbres, el establecimiento de límites contribuye a reducirlas.
Explican también el condicionamiento de las elecciones individuales.
Las limitaciones establecidas son de dos
clases: informales y formales (Menger las denominó orgánicas y pragmáticas).
Las instituciones informales proceden de la
información transmitida socialmente, son parte de la herencia cultural
recibida. Son normas de conducta no escritas sobre las relaciones
interpersonales de los individuos. Suponen una penetración profunda en la
actuación social y además de manera persistente.
Las limitaciones informales consisten en:
extensiones, interpretaciones y modificaciones de las normas formales; normas
de conducta sancionadas socialmente y normas de conducta aceptadas
interiormente.
Puesto que son productos culturales
profundamente arraigados en las conductas de los individuos, no cambian con
rapidez, persisten en el tiempo a pesar de que pueden producirse
manifestaciones externas reglamentadas o incluso legisladas. Son un filtro
cultural que da continuidad o da las soluciones a los problemas de intercambio
y también producen tensiones ante las alteraciones de las reglas formales con
consecuencias sobre el cambio de las economías.
Las limitaciones formales complementan e
impulsan la efectividad de las limitaciones informales. Incluyen reglas
políticas, económicas y contratos, estableciéndose una jerarquía que va desde
constituciones hasta contratos individuales, definiendo límites a la actuación
y a la conducta de los individuos.
Si esto se asocia a la diversidad de intereses
económicos y políticos de acuerdo con su fuerza de negociación, influirá en la
estructura de las reglas que se establezcan. Es razonable suponer que las
reglas derivan del autointerés, que suelen establecerse teniendo en cuenta los
costes de cumplimiento y que las crean quienes tienen poder de negociación.
Al estructurar la conducta individual y limitar
las instituciones lo que la gente puede hacer y lo que no puede hacer, ya sea
formal o informalmente, una parte de los resultados económicos (incentivos,
propiedad,...) puede ser explicada por medio de una teoría de las
instituciones, cuyas bases son: una teoría de los derechos de propiedad basada
en los incentivos; una teoría del Estado vinculada a los derechos de propiedad
y una teoría que explique cómo las diferentes percepciones de la realidad influyen
en las reacciones de los individuos ante una situación cambiante.
La actividad económica del individuo se
desarrolla dentro de un marco institucional, en un mundo complejo y lleno de
incertidumbre; su conducta individual, lo mismo que los intercambios están
condicionados por ése marco. Las limitaciones que establecen las instituciones
tratan de reducir la incertidumbre.
La introducción de las instituciones, vistas
algunas de sus implicaciones, significa considerar de forma diferente los
supuestos de la conducta de la teoría neoclásica; también significa introducir
los costes de negociación, lo mismo que los derechos de propiedad que son
importantes ante el cambio, cuyo origen se encuentra en las alteraciones de los
precios relativos, que al modificar los incentivos individuales llevan a crear
derechos de propiedad.
Al introducir las instituciones, la conducta de
los individuos se aprecia de otra manera pues queda cuestionada en su origen en
cuanto a racionalidad y a información completa. La información que reciben los
individuos es incompleta, eso conduce a que las conductas de los mismos sean
diferentes.
Por otra parte la capacidad del individuo para
"procesar" toda la información es limitada, lo que junto a lo
incompleto de la misma lleva a un replanteamiento de las elecciones racionales.
Al actuar dentro de las instituciones es necesario tener en cuenta la
motivación y el desciframiento del medio.
La mayoría de las elecciones están
institucionalizadas lo que reduce la incertidumbre en las elecciones
repetitivas. Cuando las elecciones no son repetitivas y se hacen más complejas,
aumenta la incertidumbre ante la información incompleta respecto a las
conductas de otros individuos en el proceso de interacción.
Los supuestos de conducta de la teoría neoclásica
están basados en una serie de condiciones: economía en equilibrio, elecciones
repetidas, preferencias estables, capacidad para identificar y elegir la mejor
opción, equilibrio alcanzado cuando se maximizan las preferencias.
El mundo con instituciones da unas respuestas
diferentes a ésos supuestos: el equilibrio como herramienta de análisis sirve
para algunas cuestiones, aunque en la mayoría de los problemas aparecen varios
equilibrios al producirse hechos que llevan a otras teorías en que explicar las
conductas; cuando las situaciones no son repetitivas y las elecciones son
únicas, la información es incompleta y los resultados son inciertos; las
preferencias dejan de ser estables cuando aparecen cambios de precios
relativos; las acciones repetidas no conducen a mejorar los resultados ya que
la retroalimentación de la información es deficiente y no se pueden identificar
las mejores alternativas; el equilibrio se produce cuando se maximizan
preferencias, sin embargo, si la competencia no es clara y la información es
confusa, en períodos largos no se llega al equilibrio; tampoco hay equilibrio
al no darse siempre las mismas pautas de actuación que conducen al mismo y no
se da una conducta racional cooperadora; tampoco se dan regularidades que
conducen al equilibrio de manera constante ante conductas diferentes a las
supuestas para el equilibrio neoclásico.
Hay motivaciones no maximizadoras de riqueza
que influyen en las elecciones de los individuos, el marco institucional
contribuye a dar respuestas.
"El mercado en su conjunto es un saco
mezclado de instituciones, algunas aumentan su eficiencia y otras la
reducen"[48]
En éste mundo en el que se tienen en cuenta las
instituciones se producen las transacciones que, como se deduce de lo visto,
tienen un coste, es el coste de negociación, formado por los costes de medir lo
intercambiado y los de proteger y hacer cumplir lo acordado. Son además fuente
de instituciones sociales, políticas y económicas.
Los costes de producción son, entonces, los de
transformación más los de negociación (de definición, protección y
cumplimiento). Esto lleva a un nuevo marco analítico de la teoría
microeconómica.
Los costes de negociación alteran la asignación
de recursos debido a las estructuras de los derechos de propiedad, que son los
de los individuos sobre su propio trabajo y sobre los bienes y servicios que
poseen. La asignación de los recursos, por medio de normas legales,
organizacionales, de cumplimiento obligatorio y de conducta, se produce en el
marco institucional.
En los intercambios se hace necesario medir los
atributos, para ello se necesitan recursos que son parte de los costes de
transacción.
La estructura de los intercambios, que
determinan los costes de transformación y de transacción, las instituciones las
explican de acuerdo con la función de utilidad del "jugador", con la
complejidad del medio y con la medición y obligatoriedad del cumplimiento.
Cuando el intercambio es impersonal, se necesitan elementos de cumplimiento
obligatorio, el sistema judicial. Los costes de ejecución obligatoria forman
parte de los costes de transacción. Este cumplimiento obligatorio es imperfecto
dados los costes de medición y que son terceros los que llevan a cabo la
obligatoriedad del cumplimiento y además tienen "funciones de utilidad"
que influyen en los resultados.
En los contratos el coste de transacción debe
ser tal que haga provechoso el intercambio, pues si es elevado, no compensa su
realización. Si los intercambios son repetitivos, las soluciones de cooperación
hacen más fácil y barato el cumplimiento. En el intercambio impersonal, se
impone la obligación de cumplimiento por una tercera persona.
Un marco institucional adecuado reduce los
costes. Cuando el intercambio es complejo, aparecen instituciones más
complejas.
Si es el Estado quien ejerce la fuerza coactiva
de cumplimiento obligatorio como tercero, surgen dudas al suponer que quienes
rigen el Estado usan ésa fuerza en su propio interés, a expensas de la
sociedad.
En cuanto a las organizaciones, es necesario
diferenciar lo que son las instituciones de lo que son las organizaciones o los
organismos.
Las organizaciones, lo mismo que las
instituciones proporcionan un marco para la interacción humana y suelen
proceder del marco institucional. Incluyen cuerpos políticos, económicos, sociales,
educativos,... que permiten la interacción de individuos agrupados por alguna
identidad común y dirigidos hacia determinados objetivos.
Si las instituciones determinan oportunidades,
los organismos son creados para aprovecharlas, para maximizar la riqueza, los
ingresos u otros objetivos que surgen de las oportunidades. Para alcanzar sus
objetivos, las organizaciones alteran incrementalmente la estructura
institucional. Los objetivos de las organizaciones son los de sus creadores por
lo que además de las limitaciones institucionales, pueden ser función de otras
limitaciones.
Si el desarrollo del saber se integra en la
organización (que tiene objetivos maximizadores) que es producto del marco
institucional (que tiene objetivos condicionales), se marcará la dirección del
cambio institucional. Por otra parte el conocimiento, la destreza, las
aptitudes de sus miembros, reflejan los resultados, que proceden de incentivos,
incrustados en las limitaciones institucionales. El desarrollo de la tecnología
indica la dependencia del propio cambio.
La forma en que se desarrollan los
conocimientos influye en las percepciones de la gente y por lo tanto en los
costes de los contratos.
El empresario y los costes de negociación dan
sentido a la empresa (que es una organización). Su información y sus
conocimientos son consecuencia de un contexto institucional determinado.
En cuanto al cambio y su dirección, el marco
institucional da forma a la dirección de adquisición de conocimientos y
aptitudes, a su vez, la dirección es un factor decisivo en el desarrollo a
largo plazo de la sociedad.
Las instituciones pueden estimular limitaciones
en el trabajo, la producción, etc. o bien premiar la actividad. Las
organizaciones, para maximizar su conducta (sus objetivos), pueden elegir
dentro del conjunto de limitaciones o bien modificarlas.
En un mundo de incertidumbres nadie conoce la
mejor forma de resolver problemas, es decir, de maximizar. La sociedad que más
intentos permite puede resolver mejor sus problemas.
Al explicar algo del marco institucional, no
pude olvidarse el Estado. Ofrece servicios como las "reglas del
juego", especifica normas de competencia y cooperación que dan lugar a los
derechos de propiedad en los mercados de factores y servicios, reduce los
costes de transacción. Al especificar y determinar los derechos de propiedad,
contribuye al estancamiento y al crecimiento económico.
Las organizaciones políticas, que están
pensadas para maximizar intereses de los gobernantes, implican: limitar la
conducta mediante reglas y reglamentos, establecer procedimientos para detectar
desviaciones y hacer cumplir las reglas, articular normas morales y éticas para
reducir los costes de hacer respetar las leyes.
El repaso de éstos conceptos institucionales
permite comprender mejor aspectos de las empresas. Es difícil incorporar la
teoría de las instituciones al análisis económico, sin embargo algunos
economistas neoclásicos han mostrado interés[49], aparecen explicaciones
en las que se incorporan las instituciones[50] en diferentes aspectos.
Los intentos de explicación de la empresa que
se dan en éste trabajo pueden ser más completos al tener en cuenta el mundo
real, que tiene instituciones, en que se desarrollan y actúan las empresas,
pueden permitir explicar mejor los objetivos que se marcan en diferentes
momentos, los principios organizativos, la actuación que tienen, los diferentes tamaños de
empresas,...
LAS
EMPRESAS
De entre la abundante literatura sobre la
empresa se han señalado algunos de los conceptos y teorías, lo mismo acerca de
la organización de las empresas y también algo sobre las instituciones, con el
fin de llegar a algo en cuanto a qué es exactamente la empresa, si ello es
posible, cómo funciona y qué consecuencias económicas puede tener su actuación.
Las diferentes teorías y conceptos, ya se ha
dicho antes, en muchos casos se centran en aspectos determinados de las
empresas, pero sin explicarlas por completo o con explicaciones que son
resultado de momentos determinados, cosa normal por otra parte. La revisión de
aspectos y principios de la organización empresarial puede ayudar a comprender
mejor los objetivos y las posibilidades de actuación y desarrollo. El marco
institucional ofrece una explicación de por qué surgen y de por qué funcionan
como lo hacen.
Con todo eso, se trata de comprender un poco
mejor qué es la empresa.
No puede ofrecerse una idea generalizadora y
universal de la empresa. Existen empresas de todos los tamaños, en sectores
productivos muy diversos, dedicadas a producir una gran variedad de bienes y de
servicios que requieren diferentes intensidades de capital, tecnología o
cualificación, y en lugares muy diferentes. Existen asimismo diversas formas de
propiedad, diferentes maneras de incorporar tecnología o de producirla,
diferentes instituciones en cada lugar, que son origen de modos de funcionar y
entender las relaciones productivas diferentes, distintos valores sociales (están
en el marco institucional) que permiten marcar objetivos y utilizar unos medios
u otros para alcanzarlos, disponibilidades de recursos en pequeñas cantidades o
en cantidades extraordinarias, distintas normas, leyes y derechos. Existe un
mercado en crecimiento constante en el que actúan y se producen las
transacciones y del que de una u otra forma tienden a apropiarse y que
condiciona otras clases de mercados.
El tratamiento de las empresas no puede ser el
mismo aunque todas ellas tengan algo en común. Los elementos comunes a las
empresas no son demasiados. Fundamentalmente, las empresas coordinan factores
productivos (de muy diferentes maneras), utilizan para producir, trabajo y
capital, tienen alguna clase de organización, que es importante como factor de
coordinación y de dirección hacia objetivos determinados. El beneficio lo necesitan
todas las empresas, aunque no está claro que todas ellas sean maximizadoras de
beneficios en cada momento. La mayoría de las empresas son de propiedad
privada. La producción de bienes o servicios, para satisfacer necesidades de
los consumidores, y la obtención de factores productivos tienen lugar en los
diferentes mercados. Se desarrollan en un marco institucional que explicita
derechos, establece las reglas del juego e impulsa los cambios.
En general las teorías y los estudios se
centran en las empresas grandes en una parte importante, por varias razones,
son (las empresas grandes) las que tienen poder concentrado, influencia,
dominio de los mercados, abundantes recursos de todo tipo y marcan direcciones
que luego intentan seguir las demás en alguna medida.
En lo expuesto en la primera parte pueden
apreciarse pequeñas discrepancias con algunas de las teorías (éste es un tema a
desarrollar con más amplitud y profundidad en otro momento y que requiere otro
tratamiento), éstas teorías en ocasiones dan por sentados aspectos de las
empresas que no están totalmente claros, por ejemplo, la eficiencia
empresarial, sobre la que tan sólo se ha indicado que puede haber contradicción
con la asignación eficiente de recursos desde el punto de vista social (más
adelante se indicará algo más sobre esto), los mercados a veces se muestran de
forma ambigua, sin embargo son más amplios y diversos de lo que suele darse por
sentado y además condicionan el desarrollo de las empresas, con frecuencia hay
falta de atención al marco institucional que permite explicar aspectos,
desarrollos, objetivos y oportunidades, consecuencias derivadas de la citada
asignación de recursos, de dominios, de concentración industrial, etc.
Como primera aproximación a la empresa puede
servir la cita de la primera parte de Demsetz sobre qué es la empresa, en
realidad, qué es una empresa grande. Algunas características que se deducen de
la revisión de las ideas y principios de la organización de la empresa son que:
buscan el dominio de sus mercados (tanto de bienes par consumo final como de
factores productivos), que tienen capacidad para los recursos que necesitan, ya
sea por las rupturas de las cadenas de valor tradicionales, ya sea en el
mercado de capitales[51], lo que acrecienta el
dominio, que además tienen poder e influencia real (es el caso de la ERT
formada en la UE), que la innovación es fundamental para aumentar ése dominio,
que institucionalmente pueden actuar así dadas las normas existentes y
exigibles como las no exigibles en su cumplimiento, dados los valores de la
sociedad, que todo eso se hace posible con mayor facilidad gracias al avance
tecnológico propiciado por el marco institucional, y por la expansión de los
mercados y que uno de los resultados es la concentración.
Todo esto necesita explicaciones, aunque
algunas ya se han sugerido en las páginas anteriores.
No es posible en éste momento, dados los fines
de éste breve trabajo, profundizar en las explicaciones sobre los mercados y
las empresas. Surgen una serie de interrogantes y cuestiones a averiguar y
responder que necesitan espacio. Interrogantes como son el tema ya citado de
eficiencia empresarial y eficiencia en la asignación de recursos[52], del coste social de las
innovaciones y beneficio privado de las mismas, de las condiciones en que la
empresa sustituye al mercado, de los límites del crecimiento empresarial, del
uso de la información, del conocimiento, de la investigación o de la tecnología,
de la concentración en los diferentes sectores y de la concentración de un
poder difuso, de las repercusiones globales de ésta actuación, de las normas
que se establecen y cómo se establecen, de la fragmentación y unificación de
mercados, de su dominio, de los sistemas de derechos de propiedad que
incentivan, de cómo se proveen las empresas de los capitales necesarios, de la
expansión del mercado,...
De todo esto se derivan una o varias líneas de
investigación para llegar a algo.
Como la información asequible está aquí, el
interés está en averiguar cómo funcionan las empresas en España. Estudios
diversos explican aspectos[53], en general la empresa
española es adaptativa cuando lo es, otros puntos están en la nota. Pero las
tendencias son las de las empresas de lugares más desarrollados en éste
terreno. Será objeto de estudio.
Los puntos iniciales de investigación pueden
ser: profundizar en los conceptos de empresa y mercados diferenciando según
tamaños y objetivos, analizar algunos sectores económicos concretos para ver lo
indicado antes: empresas, organización, formas, grados de concentración, etc.
BIBLIOGRAFIA
D. Allen. Desarrollo
con éxito de nuevos productos. Barcelona. Ed. Folio. 1.994
V. P. Barabbo y G. Zaltman. La voz del mercado. Madrid. McGraw-Hill.
1.992
J. Buchanan. Etica y progreso económico. Barcelona. Ariel. 1.996
E. Bueno. Organización
de empresas. Estructura, procesos y modelos. Madrid. Ed. Pirámide. 1.996.
R. Carballo. Innovando en la empresa. Hacia un modelo innovador de dirección
empresarial. Barcelona. Ed. Gestión 2000. 1.999.
R. H. Coase. La empresa, el mercado y la ley. Madrid. Alianza. 1.994
I. Cruz Roche (coordinador). Los canales de distribución de productos de gran
consumo. Madrid. E. Pirámide. 1.999.
H. Demsetz. La
economía de la empresa. Madrid. Alianza. 1.995
P. F. Drucker. La innovación y el empresario innovador. Barcelona. Planeta de
Agostini. 1.994.
T. Eggertson. El comportamiento económico y las instituciones. Madrid. Alianza.
1.995.
S. Eguidazu. Creación de valor y gobierno de la empresa. Barcelona. Ed. Gestión
2000. 1.999.
R. M. Grant. Dirección estratégica. Conceptos, técnicas y aplicaciones. Madrid.
Ed. Cívitas. 1.995.
Harvard Business Review. La gestión en la incertidumbre. Bilbao. Deusto. 1.999.
W. Hopfenbeck. Dirección y Marketing ecológicos. Conceptos, instrumentos y ejemplos prácticos.
Bilbao. Ed. Deusto. 1.993.
J. N. Kapferer J.C. Thoenig. La marca. Motor de la competitividad de las
empresas y del crecimiento de la economía. Madrid. McGraw-Hill. 1.991.
Varios. Lecturas
de microeconomía y economía industrial. Introducc. y selecc. M. Ahijado y
J. A. Fernández. Madrid. 1.998.
C. Lorenz y N. Leslie. La dirección de empresas. Barcelona. Ed. Folio. 1.994.
P. Mateos. Dirección
y objetivos de la empresa actual. Madrid. Ed. Centro de Estudios Ramón
Areces. 1.998.
R. G. I. Maxwell. Marketing. Un nuevo concepto. Barcelona. Ed. Planeta de Agostini.
1.994
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. I. N.
de Empleo. Las transformaciones del
tejido y la organización empresarial española. Madrid. 1.999
H. Mintzberg. El poder en la organización. Barcelona. Ariel. 1.992
F. Mochón. Economía
básica. Madrid. McGraw-Hill. 1.999.
D. North.
Estructura y cambio en la historia económica. Madrid. Alianza. 1.994.
D. North. Instituciones,
cambio institucional y desempeño económico. México. F. C. E. 1.993
J. P. Pfeffer. El poder en las organizaciones. Política e influencia en una empresa. Madrid.
McGraw-Hill. 1.993.
M. Porter. Estrategia
competitiva. México. Cecsa. 1.991.
L. Putterman. La naturaleza económica de la empresa. Madrid. Alianza. 1.994.
C. Rodrigo y R. Rufin. Curso básico de administración y dirección de empresas. Madrid.
UNED. 1.997.
F. J. Sarabia (coordinador). Metodología para la investigación en
Marketing y dirección de empresas. Madrid. Ed. Pirámide. 1.999.
J. A. Schumpeter. Teoría del desenvolvimiento económico. México. F. C. E. 1.934.
J. Segura. Teoría
de la Economía Industrial. Madrid. E. Civitas. 1.993.
M. Silver. Innovación
y alcance de la empresa. El papel de la integración vertical. Barcelona.
Ariel. 1.996.
A. Smith. La
riqueza de las naciones. Barcelona. Ed. Orbis. 1.983.
R. Solow. El
mercado de trabajo como institución social. Madrid. Alianza. 1.992
Sun-zi. El
arte de la guerra. Madrid. E. Biblioteca Nueva. 2.000.
J. Tirole. La
Teoría de la Organización Industrial. Barcelona. Ariel. 1.990.
J. M. Valdaliso
y S. López. Historia económica de
la empresa. Barcelona. Ed. Crítica. 2.000
R. H. Waterman Jr. Adhocracia. Barcelona. Ariel. 1.993.
O. Williamson. Mercados y jerarquías: su análisis y sus implicaciones antitrust. México.
F. C. E. 1.991.
O. Williamson y S. G. Winter. La naturaleza de la empresa. Orígenes,
evolución y desarrollo. México. F. C. E. 1.991
[1] O. Williamson. Mercados y jerarquías: su análisis y sus implicaciones antitrust. México. F.C.E. 1.991.(p.37)
[2] F. Mochón. Economía básica. Madrid. McGraw-Hill. 1.999. (p.16)
[3] C. Rodrigo Illera y R. Rufín Moreno. Curso básico de administración y dirección de empresas. Madrid. UNED. 1.997.(p.36)
[4] Para éste y otros temas de la empresa, es interesante la Historia económica de la empresa de J. M. Valdaliso y S. López. Barcelona. Ed. Crítica. 2.000.
[5] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Orbis. 1.983.(p. 48)
[6] A. Smith. La riqueza.... (p. 61)
[7] R. H. Coase. La empresa, el mercado y la ley. Madrid. Alianza. 1.994.(p. 12)
[8] R. H. Coase. La empresa... (p. 35)
[9] L. Putterman. La naturaleza económica de la empresa. Madrid. Alianza. 1.994. Citado en el artículo de Alchian y Demsetz. Producción, costes e información y organización. (p. 151)
[10] L. Putterman. La naturaleza... (pp. 80 y 83)
[11] L. Putterman. La naturaleza... (p. 86)
[12] J. M. Valdaliso y S. López. Historia económica ... (p. 42)
[13] O. Williamson. Mercados y jerarquía... (p. 9)
[14] O. Williamson. Mercados y jerarquía... (pp. 18 a 20)
[15] J. Tirole. La teoría de la organización industrial. Barcelona. Ariel Economía. 1.990. (p. 35)
[16] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Ed. Orbis. 1.983. TII (p. 428)
[17] J. Tirole. La teoría de la... (p. 64)
[18] L. Putterman. La naturaleza... Art. de R. Nelson y S. Winter. De una teoría evolutiva del cambio económico. (p. 225)
[19] L. Putterman. La naturaleza... Art. de E. Fama. Problemas de agencia y teoría de empresa. (p. 245)
[20] L. Putterman. La naturaleza... Art. de M. Jensen y W. Meckling. La teoría de la empresa: la gerencia, costes de agencia y estructura de propiedad. (p. 269)
[21] H. Demsetz. La economía de la empresa. Madrid. Alianza Ed. 1.997. (p. 17)
[22] H. Demsetz. La economía... (p. 23)
[23] L. Putterman. La naturaleza... Art. de L. Putterman. Sobre algunas explicaciones recientes de por qué el capital contrata trabajo. (pp. 387y 388)
[24] L. Putterman. La naturaleza... Art. de Alchian y Demsetz. Producción, costes e información y organización económica. (PP. 142, 151 Y 169)
[25] L. Putterman. La naturaleza... Art. de A. Chandler. La mano visible (p. 119)
[26] L. Putterman. La naturaleza... Art. de L. Putterman. Sobre algunas explicaciones recientes de por qué el capital contrata trabajo. (p. 385)
[27] H. Demsetz. La economía de la empresa. Madrid. Alianza Ed. 1.995. (p. 21)
[28] O. Williamson. La naturaleza de la empresa. Orígenes, evolución y desarrollo. México. F.C.E. 1.996. (pp. 119 y 177-8)
[29] A. Smith. La riqueza de las naciones. Barcelona. Ed. Orbis. 1.983. TII. (p. 428)
[30] Citado de Vanderbilt por R. del Pozo en El Mundo del día 23-3-2001. (p. 5)
[31] J. A. Schumpeter. Teoría del desenvolvimiento económico. México. F. C. E. 1.934. (p. 24)
[32] Bastantes ideas de éste apartado aparecen en E. Bueno. Organización de empresas. Estructura, procesos y modelos. Madrid. Ed. Pirámide. 1.996
[33] Ver, por ejemplo, los artículos de Harvard Business Review. La gestión de la incertidumbre. Bilao. Ed. Deusto. 1.999
[34] S. Eguidazu. Creación de valor y gobierno de la empresa. Barcelona. Ed. Gestión 2000. 1.995. (pp. 46 y ss.)
[35] Uno de los muchos ejemplos y datos, la industria azucarera en los últimos 10 años ha pasado de 9 grupos a 3; la cementera de 29 grupos a 11; la construcción, de 23 grupos a 7. Datos que aparecen en S. Eguidazu. Cración de valor... (p. 166)
[36] R. M. Grant. Dirección estratégica. Conceptos técnicas y aplicaciones. Madrid. Ed. Civitas. 1.995. (p.67)
[37] R. M. Grant. Dirección estratégica... (p. 435)
[38] H. Mintzberg. El poder en las organizaciones. Barceloa. Ariel Economía. 1.992. (p. 601)
[39] H. Mintzberg. El poder en... (p. 622)
[40] J. Pfeffer. El poder en las organizaciones. Política e influencia en una empresa. Madrid. McGraww-Hill. 1.993. (p.8)
[41] R. M. Grant. Dirección estratégica... (pp43 y ss.)
[42] En su traducción a la empresa equivale a algo así como el entorno, como el impulso de cambio, como normas y formas de actuar, es un término difícil de explicar.
[43] Sun-zi. El arte de la guerra. Madrid. Ed. Biblioteca Nueva. 2.000. (p. 49)
[44] J. Segura. Teoría de la Economía Industrial. Madrid. Ed. Civitas. 1.993. (p. 267)
[45] M. Silver. Innovación y alcance en la empresa. El papel de la integración vertical. Barcelona. Ariel Economía. 1.996. (p. 21) (Citando el autor a Baumol y otros)
[46] D. North. Instituciones, cambio institucional y desempeño económico. México. F. C. E. 1.993. (p. 139)
[47] La explicación de las instituciones está basada especialmente en los trabajos de D. North
[48] D. North. Instituciones, cambio...(p. 95)
[49] T. Eggertson. El comportamiento económico y las instituciones. Madrid. Alianza. 1.995. (p. 16-17)
[50] R. Solow. El mercado de trabajo como institución social. Madrid. Alianza. 1.992 (p. 73). Explica el equilibrio en el mercado de trabajo con distintas tasas de desempleo en un intervalo de niveles de empleo.
[51] Baste como simple indicador sin otra pretensión, que en el año 1.997 la capitalización bursátil tan sólo de los llamados inversores institucionales, supuso el 22,8% del total. Del libro citado de S. Eguidazu. Creación de valor y gobierno de la empresa.
[52] Sobre aspectos de éste tema aparece en mayo un trabajo mío en la Revista de Gestión Pública y Privada de la EUEE de Huesca.
[53] Así, La transformación del tejido y la organización empresarial española. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. I.N.de Empleo. Madrid 1.999. Muestra aspectos como "la cultura empresarial española muestra falta de interés hacia la innovación", la escasa implantación en gasto en I+D, el reducido tamaño de la empresa española, la necesaria incorporación de personal cualificado, etc.
Los canales de distribución de productos de gran consumo. Concentración y competencia. de I. Cruz Roche (coordinador). Madrid. Ed. Pirámide. 1.999. Estudia éste sector y los grados de concentración.
Hay muchos más, pero aquí no se trata de ésto